Los españoles somos los culpables de que el año empiece el 1 de Enero y por qué este no coincide con la Navidad y el Solsticio de Invierno

Siguiendo con la temática de deconstrucción de las fiestas navideñas podemos preguntarnos ¿Qué celebramos la noche del 31 de diciembre al 1 de enero? Pues que va a ser, el comienzo del nuevo año, eso está claro. Lo que no está tan claro es por qué el año empieza en esa fecha. ¿Qué tiene de especial el 1 de enero? La siguiente viñeta lo expresa muy bien: absolutamente nada.

Y si te dijera que los españoles somos los culpables de que el año empiece el 1 de enero, sigue leyendo y verás el porqué de esa sorprendente conclusión, además de otras curiosidades relacionadas con el inicio del nuevo año.

Momentos destacables en la órbita de La Tierra alrededor del Sol

Existen una serie de puntos destacables en la órbita de La Tierra alrededor del Sol. Estos puntos son los solsticios y equinoccios (que marcan el comienzo de las estaciones), el perihelio (el punto en el que La Tierra está más cercana al Sol) y el afelio (el punto en el que la Tierra está más alejada del Sol). Todos ellos son perfectos candidatos para marcar el comienzo del año, los más lógicos son los que marcan el comienzo de las estaciones. Por ejemplo, los cursos académicos empiezan más o menos al finalizar el verano y comenzar el otoño. En la siguiente figura se detalla aproximadamente la relación existente entre estos puntos.

Entonces ¿celebramos el Feliz Perihelio?

Como vemos en la imagen anterior ninguno de los puntos indicados coincide con el año nuevo. El que más se le acerca es el perihelio, que se cumple el 3 de Enero (aunque puede variar unos días según el año), así que podemos decir ¡ Feliz Perihelio ! y por lo menos tendría un significado astronómico (y no feliz año nuevo que, en el fondo, no significa nada).

Sin embargo el perihelio tiene en realidad poco efecto sobre la vida en La Tierra. Vale estamos más cercanos al Sol, pero la diferencia es mínima ya que la órbita de La Tierra aunque elíptica (dibujada de forma exagerada la mayoría de ocasiones) es en realidad casi una circunferencia. La Tierra se halla a 147 millones de kilómetros del Sol en el perihelio y a 152 millones de kilómetros en el afelio. Esta diferencia de sólo 5 millones de kilómetros es inapreciable para la vida cotidiana de La Tierra. En la siguiente imagen se aprecia un poco mejor como la órbita de La Tierra es casi circular (es la representada en amarillo). Por ese motivo aunque La Tierra está más cerca del Sol en el perihelio en el hemisferio norte no notamos más calor, al contrario estamos en invierno.

Además se da el hecho de que el perihelio coincide en nuestra época casi con el año nuevo y el solsticio de invierno simple y llanamente por casualidad. Debido a la precesión de los equinoccios la posición del perihelio va recorriendo el calendario dando una vuelta completa al mismo al cabo de unos 26,000 años.

Entonces ¿celebramos el Feliz Solsticio de Invierno?

Si el perihelio realmente afecta poco a la vida diaria, los solsticios y los equinoccios en realidad sí que afectan, marcan el inicio y el fin de las estaciones y todos sabemos lo que eso significa (guardar la ropa de la playa y sacar las chaquetas de otoño por ejemplo). En el solsticio de invierno La Tierra se halla en la posición que muestra la siguiente figura, con el Sol cayendo perpendicularmente sobre el Trópico de Capricornio, marcando el inicio del invierno en el hemisferio norte (y del verano en el hemisferio sur).

Cualquiera de los solsticios o equinoccios habrían marcado un perfecto inicio del año, sin embargo no es así ¿por qué?

¿Por qué el año empieza el 1 de enero?: Los cónsules romanos y las revueltas hispanas

Como decíamos antes los solsticios y los equinoccios marcan unos instantes adecuados para indicar cuando comienza el año. En tiempos de la República Romana, los cónsules (máximos mandatarios) empezaban su mandato con la llegada de la primavera. Parece un momento adecuado para marcar el principio del año, la vida empieza a renacer y hemos sobrevivido un año más al duro invierno (por ejemplo los babilonios también celebraban el inicio de año con la llegada de la primavera). Los cónsules romanos se ponían al mando de sus legiones expandiendo año tras año su dominio por todo el mundo conocido.

Hay que decir también que el calendario romano de la época era un auténtico caos, inicialmente tenía 304 días distribuidos en 10 meses (Martius, Aprilis, Maius, Iunius, Quintilis, Sextilis, September, October, November y December). Ahora sabéis porque septiembre, octubre, noviembre y diciembre se llaman así, eran los meses 7, 8, 9 y 10 del calendario romano. Los restantes días se añadían poniendo meses intercalares entre un año y otro. Se cree que fue el mítico rey Numa Pompilio el que decidió añadir 2 meses más al año (Ianuarius y Februarius), pero como el año tenía ahora sólo 355 días seguían necesitándose de vez en cuando meses intercalares. Además la cuenta de años seguía realizándose según el momento en el que los cónsules se ponían al mando de la república, que como decíamos era con la llegada de la primavera.

Sin embargo, en el año 153 antes de Cristo algo inesperado ocurre en la conquista de Hispania (España) por parte de los romanos. Los Lusitanos logran derrotar a las legiones romanas arrebatándoles sus estandartes en la batalla (algo verdaderamente humillante para los romanos, que los consideraban sagrados). A la revuelta de los lusitanos se unen otras tribus, como los vetones y los celtíberos. Estos últimos comenzarían ese año su largo asedio en la ciudad de Numancia. Las situación de Roma en Hispania estaba en un estado de suma precariedad. Roma necesita actuar y con rapidez, por lo que nombra a dos nuevos cónsules Quinto Fulvio Nobilior y Lucio Mummio dos meses y medio antes de lo normal, es decir, a principios de enero.

Posteriormente ese cambio de fechas pasó a ser permanente y los nuevos cónsules accedían a su cargo al principio de enero ¿por qué? probablemente porque consideraban más adecuado para las campañas militares poner al cónsul que las iba a llevar a cabo a prepararlas en invierno para que, cuando efectivamente se iniciaran en marzo, lo tuviera todo listo. Sea por el motivo que fuere la revuelta en Hispania en el año 153 a.C. provocó un cambio en el inicio del año consular. En la figura podemos ver el avance de las tropas romanas en la conquista de Hispania, como veis no fue un paseo triunfal ya que les costó 200 años dominarnos (compararlos con los 7 años que duró la conquista de la Galia por Julio César).

Julio César, el calendario Juliano y por qué el año nuevo no coincide con el solsticio

En época de Julio César el calendario romano seguía siendo un caos, el hecho de tener que introducir meses intercalares de vez en cuando para que las estaciones empezaran siempre en la misma fecha, unido al hecho de que no había ninguna norma fija que indicara cuándo incluir estos meses, provocaba abusos de distinto tipo. Así, la duración del año pasó a ser un asunto político y no astronómico, si querías permanecer más tiempo en el cargo no tenías más que añadir meses intercalares cuanto te viniera en gana.

Julio César, durante su dictadura, decidió acabar de una vez por todas con ese caos e instaurar un calendario, el Calendario Juliano, al que no fuera necesario añadirle meses intercalares para sincronizarlo con las estaciones. Simplemente había que añadir un día extra (bisiesto) cada cuatro años, haciendo de esta forma que la duración del año fuera de 365,25 días. En realidad el año tiene 365,242189 días, por lo que fue necesario una mínima reforma más (el calendario Gregoriano) para evitar sucesivos desfases con el paso de los siglos. Julio César también le cambió el nombre del quinto mes (Quintilis) poniendole el suyo, algo que Augusto repitió con el mes Sextilis, de ahí el origen de los nombres de los meses Julio y Agosto.

Pero, después de que César le diera tantas vueltas al calendario (el año 46 a.C. duró 445 días) ¿por qué no hizo coincidir el 1 de enero con el solsticio de invierno?. El motivo no esta del todo claro, una posible explicación que apuntan aquí es que probablemente fuera esa la idea de Cesar, pero que quizá por motivos supersticiosos decidieron que el nuevo año del nuevo calendario empezara con la luna nueva. De esta forma el 1 de enero del año 1 de nuestra era había luna nueva, y el solsticio de invierno quedó relegado al día 24 de diciembre.

El cristianismo, la circuncisión de Cristo y por qué la navidad no coincide con el solsticio

La fecha del 1 de enero se mantuvo con la llegada del cristianismo porque enlazaba bien con la tradición cristiana, recordar que Jesucristo era judío, y el momento en el que se presenta en sociedad un niño judío es en su circuncisión 8 días después de su nacimiento. Así Jesucristo habría nacido la noche del 24 al 25 de diciembre (el solsticio de invierno) y el 1 de enero se celebraría el comienzo del nuevo año coincidiendo con el día de la circuncisión de Jesús.

Y aquí nos encontramos con otro problema, hoy en día la Navidad no coincide con el solsticio de invierno, que cae unos cuantos días antes (concretamente el 21 de diciembre). ¿Por qué este desfase entre Navidad y solsticio? Habíamos dicho anteriormente que el calendario Juliano no era exacto y que provocaba un pequeño desfase con el paso de los siglos (en concreto unos tres días cada cuatrocientos años). De esta forma llegamos al Concilio de Nicea celebrado en el año 325 de nuestra era y convocado por Constantino I el Grande con el propósito de establecer la paz religiosa y construir la unidad de la Iglesia cristiana.

En tiempos de Julio César el solsticio era el 25 de diciembre, pero en la época del Concilio de Nicea (casi cuatrocientos años después) éste ya se había retrasado tres días, siendo el solsticio de invierno el 21 de diciembre y no coincidiendo con la Navidad. Entre otras cosas el Concilio decidió la fórmula en la que se calcularía la fecha de la Pascua de Resurrección bajo estas premisas: se celebraría en domingo, no coincidiría con la Pascua judía y los cristianos no debían celebrar la Pascua dos veces en el mismo año.

Por ello se decidió tomar como referencia el equinoccio e indicar que la Pascua se celebrara el primer domingo después de la luna llena una vez pasado el equinoccio de primavera. Como el equinoccio se había retrasado al 21 de Marzo por culpa de la imprecisión del calendario Juliano esta es la fecha que pasó a la posteridad como indicador del equinoccio a la hora de hacer el cálculo de Pascua. Como curiosidad decir que en el 2011 la Semana Santa será en fechas muy tardías, en concreto el Domingo de Resurrección será el 24 de abril (las fechas oscilan siempre entre el 22 de marzo y el 25 de abril). Esto es así porque la luna llena en marzo cae el día 19, justo antes del equinoccio, por lo que hay que esperar casi un mes a la siguiente luna llena (el 18 de abril) siendo el día de la resurrección el siguiente domingo (24 de abril).

De esta forma el Concilio de Nicea desligó para siempre el solsticio de invierno de la Navidad. Hubo una posibilidad de volverlos a unir con la reforma que constituyó la adopción del Calendario Gregoriano en 1582. Ya que en esas fechas el equinoccio de primavera acumulaba un error de 10 días (sucedía el 11 de marzo). La reforma gregoriana corrigió ese error de 10 días (haciendo que el equinoccio volviera a ser el 21), pero no corrigió los tres días de error que se acumularon desde la institución del Calendario Juliano y la celebración del Concilio de Nicea (probablemente porque la fecha del 21 de marzo ya estaba demasiado instituida como para cambiarla a esas alturas).

Así vemos que el año nuevo y la Navidad están ligados al solsticio de invierno, pero diversas causas han provocado que estas fechas diverjan ligeramente con el tiempo siendo el solsticio el 21 de diciembre, navidad el 25 de diciembre y el año nuevo el 1 de enero. Además recordemos que una revuelta en España fue la que provocó adelantar el inicio del año al solsticio de invierno (desplazando al tradicional equinoccio de primavera).

Fuentes: La mayoría de la información y las imágenes provienen de la Wikipedia. Otras fuentes son: 1, 2, 3 y 4

25 de diciembre… Feliz cumpleaños Isaac Newton

En estas fechas lo normal es felicitar la navidad que, en definitiva, es celebrar el nacimiento de Jesucristo. Sin embargo, como comentábamos en este enlace Jesús no nació ni por asomo el 25 de diciembre. La fecha fue escogida por la iglesia para apropiarse de una fiesta pagana pre-existente y para que el pueblo no notara demasiado cambio con la llegada del cristianismo.

Sin embargo, últimamente, por parte de la comunidad científica y no religiosa se está instaurando el hecho de celebrar el cumpleaños de Sir Isaac Newton, probablemente uno de los mayores científicos de la historia de la humanidad.

Isaac Newton nació el día de Navidad de 1642 como un niño prematuro del que incluso se llegó a pensar que no sobreviviría. La fecha tiene una peculiaridad ya que, si bien nació el 25 de Navidad en Inglaterra, en el resto del mundo católico era el 4 de enero de 1643.

Esta diferencia parte de que el calendario usado en occidente era el calendario Juliano, nombrado así en honor de Julio César ya que fue impuesto bajo su consulado. Este calendario suponía que el año estaba constituido por 365,25 días, cuando en realidad la cifra correcta sería 365,242189 días. La diferencia parece pequeña, pero suficiente para que con el paso de los siglos en 1582 el error acumulado era de aproximadamente 10 días, celebrándose ese año la llegada de la primavera el 11 de marzo (cuando originalmente era el 21 de Marzo).

Por dichos motivos en 1582 el Papa Gregorio XIII impulsó la reforma del calendario que llevaría su nombre (el Calendario Gregoriano) y que es el que usamos actualmente. El calendario se adoptó inmediatamente en los países católicos, pero los países ortodoxos o protestantes no estaban por la labor de ponerse a las órdenes del Papa.

Poco a poco el resto del mundo fue aceptando el Calendario Gregoriano como un estándar internacional (incluso aunque internamente usen un calendario distinto). Así en Inglaterra, patria natal de Isaac Newton, el cambio al calendario gregoriano se produjo en 1752. Otros países, especialmente los ortodoxos, fueron más renuentes en aceptar el cambio. En concreto Rusia cambió al Calendario Gregoriano en 1918, después de la revolución bolchevique y Grecia hizo el cambio en 1923, después del final de su guerra con Turquía.

Este cambio de fechas también afecta a una coincidencia que los partidarios de la reencarnación suelen citar, el año de la muerte de Galileo Galilei (1642) coincidía con el año de nacimiento de Isaac Newton (1642 en la fecha Juliana, pero 1643 en la Gregoriana). En realidad transcurre casi un año desde la muerte de Galileo (8 de enero de 1642) y el nacimiento de Newton (4 de enero de 1643 por el calendario gregoriano).

En recuerdo de Carl Sagan

Casualidades de la vida, la última entrada del blog era para recordar uno de los más famosos discursos de Carl Sagan y ahora me entero que justamente hoy (20 de diciembre de 2009) se cumplen 13 años de la desaparición del querido científico.

Carl Sagan siempre será recordado por su maravilloso trabajo divulgativo en la serie de televisión Cosmos que fue emitida en España a principios de los 80. Que tiempos aquellos en los que siendo un chaval me sentaba delante de la televisión embobado con lo que la increíble elocuencia de Sagan hacía llegar a mis oídos.

Pero Sagan no sólo era un divulgador, también era un prestigioso científico que colaboró en diversos programas de la NASA (supongo que una de las premisas para ser un buen divulgador es conocer muy bien de lo que hablas). Entre estos programas se encuentran las misiones Viking a Marte (unos de los primeros aparatos en aterrizar en el Planeta Rojo y sacar fotografías del mismo), o las naves Pioneer y Voyager, los primeros ingenios desarrollados por el hombre que fueron capaces de abandonar el Sistema Solar.

De todas las historias contadas en Cosmos me quedo con una de las que más me llamó la atención y que, curiosamente, no tiene que ver con la Astronomía (aunque estaba centrada en el cosmos la serie trataba todo tipo de temas). Se trata de la leyenda de los guerreros Heike en Japón que, derrotados en el año 1185 en la batalla de Danno Ura por el clan rival de samuráis de los Genji, decidieron lanzarse al mar y ahogarse antes de rendirse al victorioso enemigo.

Pero la historia tuvo un epílogo inesperado ya que los pescadores piensan que los samuráis Heike se  reencarnaron en un tipo de cangrejo debido a que en su lomo mostraban claramente el gesto agresivo de un samurai. Pero ¿cómo pudo un cangrejo desarrollar en su lomo ese tipo de cara? ¿y precisamente en el mar donde se supone que desaparecieron los Heike? Sagan lo explica mejor que yo en los primeros minutos del siguiente vídeo.

El sistema solar a escala en Coruña

casa_ciencias

Voy a empezar esta entrada por el final y luego os contaré como he llegado a tan sorprendente conclusión:

Si el Sol tuviera el tamaño de la cúpula de la Casa de las Ciencias de A Coruña, entonces Plutón sería una canica de 2 cm situada en la Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela.

Sorprendente ¿no? Ahora os cuento el tortuoso camino hasta llegar a esa conclusión. No hace mucho, después de una visita al planetario de la Casa de las Ciencias, mi hijo me hizo una pregunta acerca de lo grande que era el Sol. Yo le explique que si La Tierra era como el puño de mi mano, pues el Sol sería tan grande como la cúpula de la Casa de las Ciencias. De todas formas fue una estimación a bote pronto y no estaba del todo seguro de haber dado con las dimensiones correctas. Así que al llegar a casa me fui a Internet a ver cuanto de cierto tenía mi aseveración.

Lo primero fue encontrar una página que diera datos fiables del tamaño de los astros del sistema solar, y qué mejor página que una de la NASA. De dicha página obtenemos que el radio ecuatorial del Sol es de 695.500 km y el de La Tierra es de 6.378,14 km. Echándole un vistazo a los mapas de Google podemos estimar que el diámetro exterior de la cúpula es de unos 13 metros. Haciendo una regla de tres nos tiene que salir que el diámetro equivalente de la tierra en metros debería ser (6.378,14 * 2 * 13) / (695.500 * 2) = 0,119. Es decir, si el Sol tiene de diámetro 13 metros La Tierra tendrá 12 centímetros (no anda muy descaminado del tamaño de un puño).

La historia se habría quedado aquí si no fuera porque no hace mucho leí una entrada el el blog Fogonazos acerca de una maqueta imaginaria del Sistema Solar que montaron en Suecia tomando como referencia la cúpula del Globen Arena de Estocolmo. También me recordaba de haber visto una distribución similar tomando a Madrid como referencia. Así que tiré de hoja de cálculo y obtuve los siguientes resultados:

Objeto Radio ecuatorial (km) Diámetro equivalente (m) Distancia al Sol (km) Distancia equivalente (km)
Sol

695.500,00

13

Mercurio

2.439,70

0,05

57.909.175

0,541

Venus

6.051,80

0,11

108.208.930

1,011

La Tierra

6.378,14

0,12

149.597.890

1,398

La Luna

1.737,40

0,03

384.4001

3,591

Marte

3.397,00

0,06

227.936.640

2,130

Jupiter

71.492,00

1,34

778.412.020

7,275

Saturno

60.268,00

1,13

1.426.725.400

13,334

Urano

25.559,00

0,48

2.870.972.200

26,832

Neptuno

24.764,00

0,46

4.498.252.900

42,040

Plutón

1.151,00

0,02

5.906.380.000

55,200

1Se refiere a la distancia a La Tierra

Hay que tener en cuenta que los radios se miden en el ecuador y las distancias son las distancias medias, ya que todo el que haya visto “Ágora” sabrá que las órbitas son elípticas. Además la distancia de La Luna se refiere a la distancia a La Tierra (en metros) y no al Sol. La tabla se leería de esta forma: “Si el Sol fuera la cúpula de la Casa de las Ciencias entonces La Tierra sería una bola de 12 cm de diámetro situada a 1 kilómetro y 398 metros de distancia”.

Ahora viene la segunda parte, después de hacer los cálculos es necesario colocar en el mapa a escala por dónde caerían los planetas si la cúpula de la casa de las ciencias fuera el Sol. Para ello que mejor herramienta que Google Maps. A continuación incluyo un mapa embebido en el cual están resaltadas las posiciones relativas de los distintos planetas.

Y ha continuación incluyo una serie de imágenes en las que he superpuesto las órbitas de los planetas. En primer lugar mostramos las órbitas de los planetas interiores.

Como vemos si el Sol fuese la cúpula de la casa de las ciencias la posición y tamaño de los planetas interiores sería:

  • Mercurio: Sería una pelota de golf (5 cm) situada en la Plaza del Maestro Mateo
  • Venus: Sería una pelota de 11 cm de diámetro situada en la plaza de la Estación de Trenes de San Cristóbal. Una ubicación alternativa sería la rotonda del pavo en la Ronda de Outeiro
  • La Tierra: Sería una pelota de 12 cm de diámetro situada en el Parque Europa, la Luna sería una canica de 3 cm situada a 3 metros y medio de la tierra. Una ubicación alternativa sería en la Marina, y por muy poco no llega a estar en la Plaza de María Pita, con lo que las conclusiones de este estudio serían aún más curiosas.
  • Marte: Sería una pelota de tenis (6 cm) de diámetro situada en la Plaza Elíptica de Los Rosales. Una ubicación alternativa sería el Castillo de San Antón

Veamos ahora las posiciones de los planetas exteriores:

Como vemos si el Sol fuese la cúpula de la casa de las ciencias la posición y tamaño de los planetas exteriores sería:

  • Júpiter: Tendría 1 metro y 34 centímetros de diámetro y estaría situado en pleno aeropuerto de Alvedro
  • Saturno: Tendría 1 metro y 11 centímetros de diámetro y estaría situado en la isla del embalse de Cecebre. Una ubicación alternativa sería el pueblo de Ares
  • Urano: Tendría 48 cm de diámetro y estaría situado a la entrada de Carballo
  • Neptuno: Tendría 46 cm de diámetro y estaría situado cerca del peaje de Sigüeiro en la AP-9. Una ubicación alternativa sería el pueblo de Ponteceso
  • Plutón: Sería una canica de 2 cm de diámetro y estaría situada en la Plaza del Obradoiro de Santiago, precisamente la conclusión con la que comencé esta entrada

Hay que tener en cuenta que estamos hablando de distancias en línea recta, las distancias por carretera a los puntos indicados son, evidentemente, mayores. También hay que tener en cuenta que la órbita de Plutón es extremadamente excéntrica, mucho más que la del resto de planetas, por lo que su representación en una órbita circular como hacemos aquí no puede sino ser un aproximación (por ejemplo, en 20 de los 249 años que tarda Plutón en dar una vuelta al Sol está más cerca del mismo que Neptuno).

La estrella VY Canis Majoris

Un hecho sorprendente es comparar el tamaño de nuestro sistema solar a escala con las estrella más grande conocida hasta la fecha se trata de VY Canis Majoris (VY CMa), es una estrella hipergigante roja localizada en la constelación de Canis Major. Aunque existen discrepancias e incertidumbres acerca del tamaño real de la estrella se le suele asignar un valor para su radio de 2.100 veces el radio del Sol. Si, habéis leído bien, una estrella 2.100 veces más grande que el Sol. Eso le da al radio un valor de 1.460.550.000 km. que transformado a nuestro modelo a escala nos sale 16,65 km. En definitiva, si esta estrella estuviera situada en el lugar del Sol su radio se extendería hasta más allá de la órbita de Saturno. Es decir, que si el Sol fuera la cúpula del planetario esta estrella llegaría hasta el embalse de Cecebre. Pero como una imagen vale más que mil palabras os dejo un vídeo en donde se comparan estos tamaños.

La estrella más cercana

Pero lo verdaderamente grande del universo no son los tamaños de los objetos que lo componen, sino más bien las distancias a las que se encuentran, que son verdaderamente monstruosas. Pongamos como ejemplo a la estrella más cercana al Sol, Proxima Centauri, una enana roja de 11ª magnitud situada en la constelación de Centauro y posiblemente perteneciente al sistema de Alfa Centauri. Está situada a una distancia aproximada de 4,24 años luz, como un año luz son 9.460.730.472.580,8 km entonces tenemos que Proxima Centauri esta separada del Sol por la nada desdeñable cifra de 40.132.418.664.688 km. Eso quiere decir que en nuestro modelo a escala esa estrella estaría situada a ¡¡¡ 375.069 kilómetros !!!. Si, has leído bien, estaría situada a 375 mil kilómetros que es, más o menos, la distancia a la Luna. Es decir, si el Sol fuera la cúpula del planetario Proxima Centauri estaría situada casi en la Luna. ¿Que hay entre medio de estas dos estrellas? pues en su mayor parte se desconoce, se supone que es una zona vacía ocupada por estructuras como la Nube de Oort, donde se originarían los cometas. Hasta algunos postulan que puede haber escondida una enana marrón de nombre Némesis por ahí, aunque suena poco probable.

Además como podéis ver en la siguiente imagen, el sistema de Alfa Centauri está relativamente cercano al Sol, el resto de estrellas están más alejadas. Las siguientes de la lista son: la estrella de Barnard a 5,9 años luz, la estrella Wolf 359 a 7,8 años luz (casi el doble ya que Proxima Centauri), la estrellla Lalande 21185 a 8,3 años luz y finalmente Sirio, la estrella más brillante del firmamento (desde el punto de vista de la tierra) y situada a 8,6 años luz.

Por cierto, si pincháis en la imagen anterior os llevará a una fantástica página que realmente nos pone en nuestro lugar en el universo. La imagen que muestro es la inicial, luego se va alejando hasta abarcar todo el universo conocido. Como dijo Carl Sagan… “La astronomía es una experiencia constructora de carácter y de humildad”.

Zadeh y la lógica difusa

Zadeh

El amable viejecito que veis en la foto es Lofti A. Zadeh, profesor de la Universidad de Berkeley en California y lo más parecido a una estrella del rock que existe en el campo de la inteligencia artificial. Y con lo de estrella del rock no me refiero a que le dé por tocar la guitarra, sino a que la gente se da de codazos por ir a una conferencia suya y sacarse fotos con él. Actitud que al principio te parece un poco penosa para un académico respetable, pero al final cuando pasa por tu lado no puedes evitar sucumbir a la tentación y sacarte una foto con él.

Hace unos días tuve el placer de asistir a una conferencia suya y descubrir que, a pesar de sus 88 años, sigue teniendo una mente despierta, sigue trabajando en lo suyo y dirigiendo tesis doctorales, y tiene el humor suficiente para bromear. Por ejemplo al final de la charla se bajó de la tarima por el lado contrario a las escaleras ante el susto de todos que pensábamos que se iba a matar, el tío dio un salto y se marco un bailecito como queriendo decir: “si estoy hecho un chaval”.

Pobre

Pero ¿que ha hecho Zadeh para merecer tal honor por parte de la comunidad científica?, pues inventar y desarrollar allí por los años 60 la teoría de la Lógica Difusa una rama de la inteligencia artificial que sigue muy en boga actualmente.

La base de la lógica difusa (o los conjuntos difusos) es muy sencilla o intuitiva. Pongamos el siguiente ejemplo: Vas por la calle y ves a un pobre pidiendo, te apiadas de él y le das un euro y piensas “bueno, un euro no lo ha sacado de pobre pero le habrá ayudado”. Como te gusta mucho racionalizar las cosas te das cuenta de la siguiente ley: “si eres pobre y alguien te da un euro, pues sigues siendo pobre”. Es decir, un euro no quita de la pobreza a nadie.

Pero, resulta que el pobre en cuestión está en Madrid en una de esas manifestaciones en las que van juntas más de un millón de personas (aunque luego fácilmente se demuestre que para que eso sea posible tenían que ir 20 personas por metro cuadrado). A medida que van pasando las personas le van dando un euro pensando que no lo va a quitar de la pobreza, pero que le ayudará. Al final de todo si nuestra ley es cierta el hombre seguirá siendo pobre y tendrá más de un millón de euros en el bolsillo ¿cómo es eso posible? Lo que solemos hacer para resolver la paradoja es poner un límite claro y preciso a las cosas, por ejemplo decimos que a partir de 1 millón de euros ya eres rico.

Pero ahora hemos creado otro problema, si tenemos 999.999 € y alguien nos da un euro hemos pasado de golpe a ser ricos, ¡ por un único euro !, incumpliendo nuestra intuitiva ley que decía que “si eres pobre y alguien te da un euro sigues siendo pobre”. La genial idea de Zadeh fue indicar que los límites de los conjuntos son en realidad DIFUSOS, sobre todo cuando se aplican a expresiones del lenguaje (“eres alto”, “eres gordo”, “está lejos”, etc.) . Podemos considerar que alguien con un millón de euros es rico, pero alguien con 999.999 € no es rico pero casi (o expresado de forma más matemática su grado de pertenencia al conjunto de personas ricas es de 9,9 sobre 10). Podemos ver las diferencias más claramente en la siguiente imagen:

Conjuntos difusos

La idea es que uno no pasa de golpe a ser rico, uno se va haciendo poco a poco rico a media que va metiendo euros en el saco.Es más podemos pertenecer a distintos conjuntos con distintos grados de pertenencia: una persona de 1,80 la podemos considerar de altura normal pero también la podemos considerar algo alta, que es una forma más humana de pensar que la de poner límites absurdos a las cosas.

Y que tiene que ver eso con la inteligencia artificial, considerar por ejemplo una máquina de fotos con enfoque automático, puede tener unas reglas que digan algo por el estilo de “si hay POCA luz aumentar el tiempo de exposición”. El término “poca luz” es difuso por naturaleza, si nos empeñamos en ponerle límites fijos (entre el 0% y el 25% de claridad) el funcionamiento de la máquina de fotos será a saltos cuando estemos cerca de los límites (con el valor 25 de claridad se ejecuta la regla, con el valor 26 no). Si utilizamos conjuntos difusos el funcionamiento será más suave (con el valor 25 se ejecuta la regla, con el 26 se sigue ejecutando pero con una intensidad ligeramente disminuida). Si compráis cámaras japonesas que no os extrañe que tengas algún controlador difuso en su interior, aunque no se suele publicitar ya que es un término muy técnico (aunque he llegado a ver hasta lavadoras con lógica difusa).

La ciencia en España no necesita tijeras…

Una cosa que tengo clara es que en política se puede ser un inepto, pero no un mentiroso. Es decir, puedes intentar arreglar el país y que tus medidas lo lleven directamente al hoyo pero oye, nadie dirá que no lo has intentado y ahí están las elecciones para darte el pasaporte. Pero lo que no soporto en un político es la mentira y la hipocresía, es poner cara de poker y decir una cosa a sabiendas de que estas pensando la contraria y probablemente al final hagas algo que no se parece ni a una ni a otra.

Claro ejemplo lo vemos en la próxima subida de impuestos que iba a ser “limitada y temporal” y sólo pagarían “las rentas altas” para al final acabar subiendo el IVA (no sabía que las rentas bajas no pagaban el IVA), dejar que Cristiano Ronaldo y compañía sigan pagando porcentualmente menos impuestos que un currito de obra y que esto tenga visos de quedarse así para siempre.

La ciencia en España no necesita tijeras…

La ciencia española no necesita tijeras

De todas formas esta entrada no va de la subida de impuestos, lo he puesto porque está de actualidad e ilustra claramente lo que quiero expresar. Esta entrada surge de una iniciativa de Internet a la que me he sumado y va de la situación de la ciencia en España y del hecho de que el presupuesto destinado a investigación vaya a reducirse este año un 37%.

En un país donde el modelo económico se basa en la construcción y en el turismo de masas a todos los presidentes del gobierno nada más llegados al poder se les llena la boca de decir eso de que “hay que cambiar el modelo productivo” y centrarse en la ciencia. Para después, llegadas las vacas flacas, ponerse a dar dinero a mansalva para levantar aceras que habían sido levantadas hacía unos meses para salvar a las empresas constructoras y maquillar las cifras de paro y luego dar cuatro duros a las empresas que innovan. Además es de traca que se gasten una pasta en carteles en los que se puede ver claramente quién paga la obra, pero hay que pillar las gafas de ver de cerca para ver de que obra se trata (cuando no ocurre que el propio cartel es más caro que la obra en cuestión).

La ciencia en España, mal que nos pese, depende de la financiación pública. Pocas son las empresas que tienen una cultura innovadora e ir a las empresas y hablarles de los beneficios que, por ejemplo, podrían traerles las técnicas novedosas basadas en la inteligencia artificial es un trabajo igual de productivo que predicar en el desierto, lo sé porque lo he sufrido en mis carnes. Recortar los proyectos de I+D, las becas, los contratos de investigadores, etc. en los niveles que se está hablando es volver a caminar hacia atrás después de lo poco que se había avanzado en estos años.

El cachondeo de los ministerios

Sinceramente, una muestra del poco interés que los políticos le dan a la ciencia es el hecho de que aunque tengamos un ministerio propio este parece un cajón de sastre donde meter y quitar cosas. He tenido que tirar de wikipedia para aclarar un poco la cabeza de los cambios de los últimos años: hemos pasado de un Ministerio de Ciencia y Tecnología con Aznar, substituto del Ministerio de Industria de toda la vida, a volverlo a separar de industria y mezclarlo con educación con Zapatero en el Ministerio de Educación y Ciencia. Actualmente existe el Ministerio de Ciencia e Innovación, separado del de educación aunque inicialmente incluía las competencias de educación universitaria. En abril del 2009 estas competencias volvieron al Ministerio de Educación. Si no os habéis enterado de nada no me extraña. Sin embargo el Ministerio de Fomento sigue ahí desde hace más de un siglo con meros cambios estéticos en su nombre. O en tiempos de crisis mantenemos ministerios tan inútiles como los de Igualdad o Vivienda.

Y para el que piense que esta entrada es partidista aquí en Galicia con el PP tenemos más de lo mismo. Lo primero que hicieron nada más entrar fue cargarse la Consellería de Innovación e Industria y mezclarla con Economía en la Superconsellería de Economía e Industria. Vamos, que cada vez que tengo que pedir una ayuda a un organismo público tengo que coger la wikipedia para saber a quién dirigirme. Por no hablar del desmantelamiento del Centro de Referencia e Servizos de Software Libre (Mancomún), mientras seguimos lapidando dinero en la inútil Cidade da Cultura.