Cambiamos el diseño

Con solo cuatro meses de edad y ya me he aburrido del diseño antiguo del blog. El tema Connections no es que fuera feo, pero el tipo de letra que usaba no me acababa de convencer (poco clara para leer en la pantalla), además de que la columna era de ancho fijo y bastante estrecha, por lo que indefectiblemente a poco que te enrollaras la entrada tenía la apariencia de ser enorme. Supongo que jugando con los estilos esto se podría cambiar, pero uno está perezoso para perder el tiempo en tontás, además de que tampoco me gustaba como presentaba los widgets de la barra lateral.

Así que me he decidido por otro tema (el INove) que tiene la ventaja de ser simple, pero tener una letra más clara y una columna de texto más ancha (aunque sigue siendo de ancho fijo). Además me gusta más como presenta la barra lateral y la presentación de los comentarios, etiquetas, etc. es más clara. La pena es que no tiene soporte por defecto para imágenes en la cabecera, pero ya miraré la forma de solucionarlo.

Espero que os guste, y si no, a los cuatro meses seguro que vuelvo a cambiarlo…

P.D. Por cierto, habréis visto en la barra lateral que ahora estoy también en Twitter, no es que le acabe de ver la gracia al asunto pero como todo el mundo dice que está muy bien… pues habrá que darle una oportunidad.

Aclaraciones sobre el tema de los hoteles

Pues vaya revuelo se ha montado con la anterior entrada sobre los hoteles. La entrada ha sido “meneada” y finalmente ha aparecido en la portada del menéame y el blog ha pasado de tener 4 lecturas diarias, y 3 eran mías 😉 a de golpe y porrazo pasar a tener 10.000. También ha provocado un debate que ha generado no pocos comentarios tanto en el blog como en el propio menéame.

Lo que me ha sorprendido un poco es que algunos me llamaban de todo menos bonito… Que si quejica, cutre, tacaño o cosas así. Por ello me gustaría aclarar algunas cosas en una nueva entrada, aunque me temo que esta aclaración sólo la leerán los 4 de siempre, osea yo tres veces y luego uno que pasaba despistado, vamos allá:

  • En primer lugar decir que los hoteles no son ni muchos menos cutres, la mayoría son hoteles de cuatro estrellas y los precios son todo menos baratos. También es cierto que la mayoría de los hoteles que presentan estas “características” son hoteles situados en zonas turísticas donde el personal que se aloja en ellos es más dado a tropelías. En hoteles de ciudades con unos huéspedes dedicados más a los negocios normalmente lo único que te encuentras es la WiFi a precios prohibitivos (total, paga la empresa) y las sempiternas perchas de clavo (estas son ubicuas, vayas donde vayas te están esperando). Hace poco salió un artículo en El Mundo que hablaba de estos temas (genial el detalle de rellenar las botellas de whisky del minibar con una meada).
  • En segundo lugar decir que no todos los hoteles presentan estas tonterías, algunos tienen unas, otros tienen otras, y a veces pueden tenerlas todas pero eso no quita que el resto de aspectos este bien. Yo estuve en un hotel en Grecia, que tampoco era nada barato y que en general estaba muy bien salvo por el detalle de que había que compartir habitación con las cucarachas. Bueno, tampoco es que estuviera infestado, pero de vez en cuando venía alguna a saludar. Eso si la WiFi era gratuita, las perchas normales, los mandos en su sitio, etc. Luego lo que era de pago era ¡ la playa !, alguno aún no se ha dado cuenta de la suerte que tenemos en España.
  • También entiendo que la gente es muy burra y que los hoteles tengan que poner medidas para evitar tropelías, pero también pienso que hay mucha gente como yo que no se le ocurre ir mangando nada (salvo los típicos jaboncitos que se supone que te dan de regalo) y que no le apetece pagar una habitación de hotel para que luego te estén cobrando por el aire que respiras, dejar un depósito por el papel del váter y que en general te consideren un mangante en potencia. Así que si un hotel es así pues probablemente no quiera volver y el hotel perderá un huésped que no se pasa la estancia mangando cosas y se quedará con ese que devuelve el mando de la TV porque tiene depósito pero se lleva un cuadro de la pared. Si el hotel trata a los huéspedes como mangantes en potencia pues probablemente se acabe quedando con aquellos turistas que sí lo son y espantando al resto. Por cierto había un capítulo de Friends genial al respecto, está en inglés sorry pero hay cosas que se pillan bien, como donde está la línea entre robar y llevarte lo que te ofrece el hotel. Por ejemplo llevarte un salero es robar, pero llevarte la sal de dentro no… tronchante :-D.
  • Finalmente decir que también entiendo que haya gastos que el cliente no ve, como el seguro de las cajas fuertes, pero yo entiendo que ese es un gasto que debe ir incluido en el precio de la habitación. Y no me vale el argumento ese de que “así paga el que lo usa y no todos” porque es el mismo argumento que usaron las compañías aéreas para quitar las comidas en los vuelos y ponerlas de pago y luego el precio del billete (con la excepción de las de bajo coste) se quedo igual que yo sepa.

Esos detalles que odias de los hoteles

Ahora que he vuelto de las vacaciones me gustaría comentar una serie de manías de los hoteles que supongo que las tendrán para sacarles unos duros más al cliente, o ahorrarse un gasto, o simplemente para fastidiar.

Y lo digo porque muchos de estos aspectos son auténticas chorradas que parecen estar especialmente diseñadas para tocarle la moral al personal, al cual se supone que tienes que tener contento. Las paso a enumerar a continuación:

  • Los enchufes: Hoy en día una buena parte de la maleta en un viaje turístico está destinada a los cargadores: el móvil, la cámara de fotos y la de vídeo es lo normal. Pero si además llevas un portátil, una PDA, un GPS, el cargador del móvil de la parienta, etc., entonces el “charger nightmare” ya se sale de madre. ¿Y que te encuentras en el hotel cuando llevas semejante cargamento? pues un único y mísero enchufe libre, que además está en el baño (sitio muy adecuado para posar aparatos eléctricos) y que te avisa de que no enchufes nada más que la afeitadora eléctrica. La solución, pues últimamente viajar con un enchufe triple para ponérselo a la lámpara de la mesilla. Y no vale la disculpa de que los hoteles se hicieron antes de la “orgía cargadora” actual, ya que muchos hoteles nuevos o recientemente reformados siguen sufriendo del mismo problema. Afortunadamente también poco a poco vamos viendo excepciones.
  • Las perchas: Quién no ha sufrido las penosas “perchas de clavo” en un hotel, sí esas perchas que en vez de ser normales tienen un puñetero clavo que hay que colocar en un soporte. Cuál es la motivación de usar ese tipo de perchas incómodas ¿que la gente las roba?… A ver, ¿cuántos de vosotros habéis robado perchas en un hotel? …. si puedes ir a cadena cien y coger 5 kilos por un euro. Y digo yo, una gran cadena hotelera no se puede permitir un cierto nivel de mangoneo a cambio de no tocar la moral a todos sus clientes. Si a eso vamos porque no atar las toallas con una cadena, que esas sí que las mangan. Por no citar el hecho de que te están llamando implícitamente mangante nada más entrar en la habitación. Las solución: la más sencilla es no volver a los hoteles con esas perchas, pero últimamente pienso que sería más efectivo mangar las perchas de clavo simplemente por tocar la moral, además si te llevas la argolla (que a veces no suele ser difícil de quitar) ni se darían cuenta. Cuando vean que estas perchas desaparecen igual que las otras a lo mejor cambian, y si no por lo menos el gustazo de fastidiarlos no te lo quita nadie.

  • La caja fuerte: Esta también tiene tela, ¿alguien me puede explicar la razón de por qué muchos hoteles cobran por usar la caja fuerte? ¿es que se gasta con el uso?. Algunos dirán… No es que al ser un servicio extra te lo cobran aparte, pero vamos es un servicio ya disponible en la habitación que no requiere más gestión que te den la llave (o el código o lo que sea) en recepción. Otros dirán que el cobro es para amortizar la inversión en las cajas, pero vamos, a mi me suena igual de lógico que si te cobraran por usar las toallas para amortizar su inversión (además las toallas sí se gastan al usarlas). Gracias que cada vez es más normal encontrar cajas fuertes sin cargo (poco a poco van cayendo de la burra).
  • El mando de la televisión: Muchas veces los hoteles te dan los mandos de televisión después de haber dejado un depósito. No te cobran (aunque siguiendo la lógica de cobrar por la caja fuerte bien podrían hacerlo, el mando sí se gasta con el uso), pero no deja de ser un engorro, dejando aparte el hecho de que te están llamando ladrón en potencia. Volvemos a lo mismo, ¿de verdad la gente roba tantos mandos?, ¿de verdad no pueden permitirse que de vez en cuando falte alguno a cambio de no fastidiar a todo el personal? Además no es sólo la molestia de tener que andar dejando un depósito, es que cuando lo haces te dan un recibo que es “indispensable” para que te devuelvan el susodicho depósito. Alguna que otra vez he tenido una discusión como la siguiente:

– Yo: hola, os vengo a devolver el mando y a que me devolváis el depósito del mismo

– Hotel: Muy bien, ¿número de habitación?

– Y: La 123, aquí tiene el mando…

– H: ¿me da el recibo?

– Y: Pues no sé yo donde lo habré metido ahora.

– H: Es que sin el recibo no le puedo devolver el depósito.

– Y: Ya, pero el depósito era por el mando, y eso es lo que le estoy devolviendo ahora. No sabía que el depósito era por el recibo

– H: El depósito es por el mando pero necesito el recibo para devolverlo

– Y: Pero el depósito es para asegurarte de que yo te devuelvo el mando, que es lo que estoy haciendo, y el puñetero recibo no sé donde lo he metido pero no entiendo para que lo quieres.

En fin, la discusión puede seguir así indefinidamente hasta que los de recepción acaban cediendo, más que nada porque su postura no tiene mucha lógica y en ese momento ya se ha formado una cola de no te menes. Pero ya lo sabéis, guardar el recibo del mando en la caja fuerte (y el recibo de la caja fuerte en el mando).

  • La conexión a Internet: Esta es otra, cuando viajas de vacaciones normalmente hasta deseas no tener conexión a Internet por eso de desconectar. Pero últimamente con la proliferación de los móviles con conexión WiFi y navegadores cómodos (a pesar de las limitaciones de la pantalla) y los ordenadores Netbook que caben en cualquier maleta y tienen casi las mismas prestaciones que un portátil normal tener un hotel con WiFi gratuita es un punto a favor. En viajes de trabajo es casi indispensable, te permite estar en contacto con tus compañeros y no perder el hilo de las cosas aunque estés desplazado. En viajes turísticos te permite consultar cosas de los sitios a donde viajas, o incluso estar en contacto con el resto de la familia (hacer una videoconferencia con el Skype es algo que no tiene precio, la de dinero que me habré ahorrado en llamadas a móviles desde el extranjero). Pero ante estas ventajas que es lo que te encuentras, pues hoteles sin conexión (con sólo unos ordenadores tipo kiosko pero copados siempre por quinceañeros chateando en el Messenger) o hoteles con redes WiFi a precios desorbitados (6 ó 9 € la hora). Lo curioso es que muchas veces cuanto mejor es el hotel más cara es la conexión, debe ser que a los mejores hoteles va gente de pasta que no le duele pagar la conexión (probablemente vaya a cuenta de la empresa). Luego vas a hotelillos más sencillos y descubres que tienen redes inalámbricas gratuitas en las habitaciones. En contra de los hoteles juega también la estrategia que han seguido algunos para dar cobertura inalámbrica en las habitaciones, la instalación la hace normalmente una empresa de telecomunicaciones de forma gratuita, a cambio de quedarse con una parte de coste del tráfico. Para el hotel es genial, dan un servicio extra y se sacan un dinero sin invertir nada, el problema es que para que el servicio sea rentable para la empresa de telecomunicaciones el precio tiene que ser alto. Si el hotel quiere revertir las cosas y dan un servicio gratuito debería pagar por la instalación gratuita que le hicieron en su día, y esto no siempre es posible ni están dispuestos a hacerlo. La solución, desde hace tiempo siempre que viajo una de las cosas que miro es el tipo de conexión a Internet de los hoteles, y siempre en la medida de lo posible me inclino por aquellos con conexión WiFi gratuita. Para saber si la conexión tiene cargo (muchos en la publicidad sólo ponen “conexión WiFi disponible” pero no indican el precio) os recomiendo páginas como booking.com que tiene información detallada y muy exacta sobre las tarifas WiFi de los hoteles. A ver si poco a poco se van concienciando de que una conexión a Internet gratuita es una ventaja competitiva.

En fin, lo voy dejando ya porque me está quedando muy largo, me quedan cosas en el tintero como que te encuentres hoteles en tu país en el que no entienden tu idioma y si hacen algún tipo de espectáculo lo hacen ¡en alemán!, que sea más fácil desayunar un huevo frito que cenarlo, etc. Pero eso supongo que es el resultado de ir a zonas turísticas llenas de extranjeros. También me gustaría saber por qué no puedes escoger la habitación que te venga en gana y otras manías particulares, pero lo dejo para próximas entradas.

Personalizando el blog

Bueno, el primer paso ya está dado, ahora queda personalizar un poco el blog.

Como tengo pendiente un viaje a Irlanda para la semana que viene pues que mejor que unir en una imagen la Torre de Hércules, recientemente nombrada Patrimonio de la Humanidad y la Estatua de Breogán, el mítico rey celta de Galicia que descubrió Irlanda desde lo alto de la torre y cuyos hijos fueron sus conquistadores. Por cierto, a ver si los guías despistados dejan de decir que la estatua es de Hércules.

Para más información ver la entrada de la wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Breogan.

En cuanto al tema pues hemos escogido el Connections del WordPress, que parece bastante completo, más adelante ya buscaré otro si lo considero necesario.

¡ Hola Mundo !

Bueno, como dijo uno por ahí “los blogs son como los agujeros del culo” todo el mundo tiene uno. Así que yo también voy a escribir uno, pero más como divertimento informático que por tener ganas de contarle al mundo mi vida y miserias.

Es más, al principio no pienso decirle nada a nadie del mismo, formará parte de esa Internet Oscura (que no está indexada por los buscadores), por lo menos hasta que tenga una entrada que merezca la pena publicar.