IKEA vs. Abertis: Una analogía para entender el conflicto de Google-Telefónica

Hace unos días el presidente de Telefónica se descolgaba con unas declaraciones en las que pedía a los buscadores como Google, que le pagaran por usar sus redes y ganar dinero sin que las telecos vieran un duro. Uno puede entender esas declaraciones como una gañanada de alguien que no conoce el negocio por el que se está moviendo (parece que es más ducho en meter la mano en la caja cuando tiene ocasión) y que, dentro de lo que cabe, es su empresa y oye, por pedir que no quede.

Lo preocupante empieza cuando el Ministro de Industria de este país se posiciona claramente con los postulados de Telefónica, y no solo eso sino que se va a Europa a defenderlos a capa y espada.

El problema surge cuando mucha gente que no sabe de que va el tema te comenta eso de «oye, igual tiene razón que estos de Google se están forrando«, y cuando les intentas explicar algo sobre la neutralidad de la red y como esta medida atenta claramente a la misma y que no se debería discriminar el tráfico por contenido escuchas cosas como «una operación a distancia debería disponer de más ancho de banda que un correo electrónico» leído en el diario Público, confundiendo aqui neutralidad con ancho de banda.

Así que para intentar explicar un poco las cosas se me ha ocurrido esta analogía que quizá esté mas cerca de lo que la gente conoce…

La analogía: IKEA vs. Abertis

(disclaimer: uso los nombres de IKEA y Abertis por ser conocidos, pero todo lo contado a continuación es prácticamente ficción)

Resulta que cuando IKEA se instaló por primera vez en la península lo hizo en Badalona en 1996. Dado lo atractivos que resultan los muebles de IKEA para mucha gente (por precio, calidad y por el gustillo de hacer las cosas uno mismo) pues muchos se decidieron a coger su furgoneta y hacerse una panzada de kilómetros hasta la tienda de IKEA para llenarla a los topes.

Esta gente tiene la posibilidad de ir por una carretera normal o ir por una autopista, por esta última irás más rápido pero sabes que pagarás más, pero el problema no está ahí.

El problema surge cuando Abertis, la principal concesionaria de autopistas de España se da cuenta de que IKEA se está forrando ya que tiene una única tienda en la península y hace que sus usuarios usen sus autopistas para llegar a su tienda. Es decir, desde el punto de vista de Abertis IKEA basa su negocio en sus redes de comunicación, sin las cuales los usuarios no podrían llegar a su tienda, y además lo hace sin pagarle un duro. Por lo que un día su presidente monta en cólera y sale diciendo barrabasadas por televisión. Pero Abertis se olvida de unos pequeños detalles:

  1. Las autopistas de Abertis las ha construido realmente el estado, solo han pasado a manos de Abertis después de un proceso de privatización sobre el cual, como casi siempre, surgen serias dudas de amiguismo
  2. Los usuarios de la autopista no conducen por el gusto de conducir, conducen porque quieren llegar a un sitio. Si IKEA no hubiera abierto una tienda a muchos probablemente ni se les pasaría por la cabeza hacer una panzada de kilómetros en una autopista
  3. Los usuarios de las autopistas sí pagan por circular por ellas, por lo cual Abertis sí se está lucrando con la llegada de IKEA a España

Viendo los puntos anteriores, y si lo pensamos fríamente, tal vez sería más adecuado que Abertis le diera parte de sus beneficios a IKEA ya que con su sola presencia la gente se anima más a hacer kilómetros en sus autopistas.

Pero claro, en esto sale el Ministro de Fomento y dice algo así como que «defiende en la UE que se estudie la creación de una tasa para los fabricantes de muebles» y que «evidentemente si las autopistas recibieran algún tipo de compensación, esos ingresos adicionales serían útiles beneficiosos trasladables a los usuarios»

Y ¿como piensa Abertis conseguir que IKEA le pague por los coches que pasan (pagando, no lo olvidemos) por su autopista?, pues cuando pases por su peaje te preguntarán para donde vas para pasarle la minuta correspondiente a IKEA. ¿Y si IKEA no entra por el aro y no quiere pagar?, pues pondremos un peaje extra para los que vayan a IKEA, o los desviaremos por la cabina de peaje más lenta, para que se chinchen, o los desviaremos por una autopista más larga, etc. Todas estas medidas que acabamos de contar atentarían contra la neutralidad de la vía, es decir, que una vez que estamos dentro de una autopista un coche es igual a otro, da igual su origen, su destino o el número o tipo de personas que viajan dentro, todos son tratados de igual manera por la concesionaria de autopistas.

Se le olvida a Abertis que ella también podría intentar abrir tiendas de muebles, si piensa que tanto chollo es (es más en el pasado parece que abrió una tienda llamada Terra que no tuvo mucho exito), aunque también a IKEA le podría dar por hacer autopistas (bueno, esto no es tan descabellado cuando en Coruña van a pagar el nudo de accesos al polígono en el que se asienta la futura tienda).

Epílogo

En fin, espero que se haya entendido, para no hacerlo más largo os cito el principio de neutralidad de la red tal y como lo pone el bloguero Enrique Dans en su blog:

Los ciudadanos tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquiera otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y exclusivamente bajo mandato judicial podrá ser espiable, trazable o analizable en su contenido (como correspondencia privada que es en realidad).

Y luchemos para que entre todos no lleguemos a ver una publicidad de Internet de una teleco en una figura como la siguiente. ¿No se os parece sospechosamente a la publicidad de las televisiones por cable o satélite?. Pues eso es en lo que quieren convertir las telecos a Internet, en una especie de televisión a la carta donde ellos controlen lo que ves y cuanto pagas por verlo.

El derecho a leer

Como últimamente hemos estado hablando de ciencia ficción en el blog, y como últimamente mucho se ha hablado en el MundoReal TM de derechos sobre la propiedad intelectual y de como las entidades de gestión de estos derechos intentan criminalizar actitudes que a todos nos parecen normales (intercambiarnos música, libros, o representar obras de autores clásicos que llevan siglos muertos, etc.) me ha venido a la mente un cuento corto de ciencia ficción escrito por Richard M. Stallman en 1996 (aquí podéis encontrar el original en inglés).

(de «El camino a Tycho», una colección de artículos sobre los antecedentes de la Revolución Lunar, publicado en Luna City en 2096)

Para Dan Halbert el camino a Tycho comenzó en la universidad, cuando Lissa Lenz le pidió prestado su ordenador. El de ella se había estropeado, y a menos que pudiese usar otro suspendería su proyecto de fin de trimestre. No había nadie a quien se atreviera a pedírselo, excepto Dan.

Esto puso a Dan en un dilema. Tenía que ayudarla, pero si le prestaba su ordenador ella podría leer sus libros. Dejando de lado el riesgo de ir a la cárcel durante muchos años por dejar a otra persona leer sus libros, la simple idea le sorprendió al principio. Como a todo el mundo, se le había enseñado desde la escuela primaria que compartir libros era algo malo y desagradable, algo que sólo los piratas harían.

Además, no había muchas posibilidades de que la SPA (la «Software Protection Authority», o Autoridad de Protección del Software), no lo descubriese. En sus clases de programación Dan había aprendido que cada libro tenía un control de copyright que informaba de cuándo y dónde fue leído, y quién lo leía, a la oficina central de licencias (usaban esa información para descubrir piratas, pero también para vender perfiles personales a otras compañías). La próxima vez que su ordenador se conectase a la red, la oficina central de licencias lo descubriría. Él, como propietario del ordenador, recibiría el castigo más duro, por no tomar las medidas adecuadas para evitar el delito.

Lissa no necesariamente pretendería leer sus libros. Probablemente lo único que ella necesitaba era escribir su proyecto. Pero Dan sabía que ella provenía de una familia de clase media que a duras penas se podía permitir pagar la matrícula, sin pensar en las tasas de lectura. Leer sus libros podía ser la su única forma de terminar la carrera. Entendía la situación; él mismo había pedido un préstamo para pagar por los artículos de investigación que leía (el 10% de ese dinero iba a parar a los autores de los artículos, y como Dan pretendía hacer carrera en la universidad, esperaba que sus artículos de investigación, en caso de ser citados frecuentemente, le dieran los suficientes beneficios como para pagar el crédito).

Más tarde, Dan descubrió que hubo un tiempo en el que todo el mundo podía ir a una biblioteca y leer artículos, incluso libros, sin tener que pagar. Había investigadores que podían leer miles de páginas sin necesidad de becas de biblioteca. Pero desde los años 90 del siglo anterior, tanto las editoriales comerciales, como las no comerciales, habían empezado a cobrar por el acceso a los artículos. En el 2047, las bibliotecas de acceso público eran sólo un vago recuerdo.

Había formas de evitar los controles de la SPA y la oficina central de licencias, pero también eran ilegales. Dan había tenido un compañero de su clase de programación, Frank Martucci, que consiguió un depurador ilegal, y lo usaba para evitar el control de copyright de los libros. Pero se lo contó a demasiados amigos, y uno de ellos lo denunció a la SPA a cambio de una recompensa (era fácil tentar, para traicionar a sus amigos, a estudiantes con grandes deudas). En 2047 Frank estaba en la cárcel; pero no por pirateo, sino por tener un depurador.

Dan supo más tarde que hubo un tiempo en el que cualquiera podía tener un depurador. Incluso había depuradores libremente disponibles en la red. Pero los usuarios normales empezaron a usarlos para saltarse los controles de copyright, y finalmente un juez dictaminó que ese se había convertido en su uso práctico. Eso quería decir que los depuradores eran ilegales y los programadores que los habían escrito fueron a parar a la cárcel.

Obviamente, los programadores necesitan depuradores, pero en el 2047 sólo había copias numeradas de los depuradores comerciales, y sólo disponibles para programadores oficialmente autorizados. El depurador que Dan había usado en sus clases de programación estaba detrás de un cortafuegos para que sólo se pudiese utilizar en los ejercicios de clase.

También se podía saltar el control de copyright instalando un núcleo del sistema modificado. Dan llegó a saber que hacia el cambio de siglo había habido núcleos libres, incluso sistemas operativos completos. Pero ahora no sólo eran ilegales, como los depuradores: no se podía instalar sin saber la clave de root del ordenador, cosa que ni el FBI ni el servicio técnico de Microsoft te darían.

Dan llegó a la conclusión de que simplemente no podía dejarle su ordenador a Lissa. Pero no podía negarse a ayudarle, porque estaba enamorado de ella. Cada oportunidad de hablar con ella era algo maravilloso. Y el hecho de que ella le hubiese pedido ayuda podría significar que sentía lo mismo por él.

Dan resolvió el dilema haciendo algo incluso más increíble, le dejó el ordenador, y le dijo su clave. De esta forma, si Lissa leía sus libros, la oficina central de licencias pensaría que quien estaba leyendo era él. Seguía siendo un delito, pero la SPA no lo detectaría automáticamente. Sólo podrían saberlo si Lissa lo denunciaba.

Si la universidad descubriese que le había dado su clave a Lissa significaría la expulsión para los dos, independientemente de para qué hubiese usado ella la clave. La política de la universidad era que cualquier interferencia con sus métodos de control sobre el uso de los ordenadores era motivo para una acción disciplinaria. No importaba si se hubiera hecho o no algún daño, el delito era el hecho de dificultar el control. Se asumía que esto significaba que se estaba haciendo algo prohibido, y no necesitaban saber qué.

En general los estudiantes no eran expulsados por eso -no directamente-. En su lugar se les prohibía el acceso a los ordenadores de la universidad, lo que inevitablemente significaría suspender todas sus asignaturas.

Dan supo más tarde que ese tipo de políticas en la universidad empezaron en la década de 1980, cuando los estudiantes comenzaron a usar ordenadores masivamente. Antes de eso, las universidades tenían una actitud diferente: sólo se penalizaban las actividades dañinas, no las que eran meramente sospechosas.

Lissa no denunció a Dan a la SPA. Su decisión de ayudarle llevó a que se casasen, y también a que cuestionasen lo que les habían enseñado cuando eran niños sobre el pirateo. Empezaron a leer sobre la historia del copyright, sobre la Unión Soviética y sus restricciones sobre las copias, e incluso sobre la constitución original de los Estados Unidos. Se mudaron a Luna, donde se encontraron con otros que de la misma forma intentaban librarse del largo brazo de la SPA. Cuando empezó el Levantamiento de Tycho en 2062, el derecho universal a leer se convirtió en uno de sus objetivos fundamentales.

Copyright 1996 Richard Stallman

Sobre la obra y su contexto

Richard Mathew Stallman es un conocido programador de origen estadounidense y activista sobre la libertad del software. Es el fundador de la Free Software Foundation, una fundación sin ánimo de lucro que promueve el desarrollo de software libre (pero libre no en el sentido de gratuito sino el el sentido de libre de distribuir, copiar y modificar). Uno de los mayores exponentes del software libre es el sistema operativo Linux.

Puede que a algunos el texto le parezca una exageración propia de novelas de ciencia ficción (al estilo de «1984» o «Fahrenheit 451») pero es notable lo premonitorio que ha sido este escrito si tenemos en cuenta que en el año en que se escribió (1996) prácticamente no existían ninguna de las restricciones digitales (DRM) que asolan a los productos tecnológicos de las últimas generaciones.

Acaso hoy en día no podemos ver como canciones bajadas con el programa iTunes sólo pueden ser reproducidas si tienes un iPod. O libros comprados en la tienda de Amazon sólo pueden ser leídos si te has comprado el lector de eBooks que ellos mismos comercializan (Kindle). En este último caso es paradigmático como la empresa Amazon utilizó la conexión a Internet del Kindle para entrar en ellos (sin el permiso de sus propietarios) y borrar un libro que había sido comercializado sin tener los adecuados derechos. Para colmo de la ironía el libro era «1984».

También podemos ver como productos electrónicos como el iPhone, el nuevo iPad o las consolas de videojuegos controlan hasta la saciedad el software o hardware que instalas en los mismos prohibiendo instalar dispositivos (en un aparato electrónico que no olvidemos que es de tu propiedad) que anulen dichas restricciones del fabricante.

Qué pasó el día que naciste

El día que nació mi primer hijo decidí comprar un periódico y guardarlo para que, cuando sentara cabeza, pudiera ver una fotografía del mundo cuando decidió venir a él.

El caso es que con el auge de Internet mi acción se va descubriendo como más innecesaria, es tal la información que la red pone en nuestras manos que en un par de clicks de ratón podemos acceder fácilmente a una cantidad ingente de datos sobre una fecha en concreta. Os enumero un par de formas a continuacion:

  • Google: Efectivamente Google tendría que ir en primer lugar y es que no hay nada como nuestro querido buscador para encontrar algo sobre un día en concreto, es más, muchos de los servicios que enumero a continuación los he descubierto a través del buscador. No hay más que poner una fecha  aleatoria como el «15 mayo 1990» o «15/05/1990» para encontrar una gran cantidad de enlaces, muchos de ellos bastante interesantes. Si usáis la versión en inglés del buscador acordaros de que ellos ponen los meses antes que los días «05/15/1990». De todas formas con Google encuentras mucha información pero también mucha basura que es necesario filtrar, así que quizá sea más adecuado ir a un servicio más específico.
  • Wikipedia: Es muy fácil ir a la Wikipedia y preguntar qué pasó en un día en concreto, podemos ver los acontecimientos más importante de ese día, los nacimientos, los fallecimientos, etc. y todo a lo largo de los distintos años. La versión inglesa, para el que no le importe leer en el idioma de Shakespeare suele ser más completa, pero también más orientada al mundo anglosajón (como es natural). Por cierto yo comparto cumpleaños con Hugo Chávez y Alberto Fujimori… tiene tela la cosa, a ver cuando nos reunimos y lo celebramos juntos.
  • Las hemerotecas de los periódicos on-line: Una buena dosis de información puede extraerse de los periódicos on-line que ofrecen sus hemerotecas libremente al resto del mundo. De entre estas podemos citar los siguientes:
    • El ABC. Ese periódico que es el único que permite una lectura sencilla aunque no estés en una mesa, lo digo por el tema del tamaño folio y que las hojas vienen grapadas (por qué nadie más lo habrá hecho). En su hemeroteca podemos ver al completo, tal cual se editaron y en formato PDF, los periódicos desde el 1 de enero de 1903. De todas formas alguien debería darles alguna lección de usabilidad ya que, se supone que si te conectas a una hemeroteca es para buscar la edición de una fecha concreta. Sin embargo, los controles para buscar por fecha no aparecen en la ventana inicial hasta que haces scroll y los ves abajo a la izquierda en una posición gris a la que, como no, han puesto fondo gris. Deberían saber que un gran porcentaje de la gente sólo lee lo primero que aparece en la página, sin molestarse en mirar más abajo.
    • La vanguardia. Si la hemeroteca del ABC es amplia la de La Vanguardia se lleva la palma el primer número es del 1 de febrero de 1881 ¿se había inventado la imprenta?. El manejo de la misma le da mil vueltas a la del ABC y también se pueden descargar las páginas en PDF. Si hay que ponerle un pero es que es un periódico catalán y muchas noticias se refieren a esa comunidad, pero también el ABC tira para Madrid.
    • El mundo. Teniendo sólo 20 años de vida era de esperar que la hemeroteca del mundo no fuera tan impresionante como los dos diarios anteriores. Tiene la ventaja de que te permite buscar en la edición on-line (sólo desde el 2002) y en la edición impresaa (sólo desde 1994). Tiene la desventaja de que no está en formato PDF, con lo que le falta ese algo que te la sensación de estar consultando algo del pasado. Un fallo, la verdad.
    • El País, es un caso similar a El Mundo, aunque la hemeroteca se extiende desde el año 1976 la versión PDF sólo está disponible de pago, además al módico precio de 0,90 €. A alguno le parecerá poco pero teniendo en cuenta que nos están vendiendo la versión digital de un periódico viejo a casi el mismo precio que la versión en papel del periódico de hoy, pues eso, que lo va a pagar rita…

  • IMDb: Una referencia en Internet si quieres saber lo que pasa en el cine es el IMDb (Internet Movie Database), y como no podía ser de otra forma en su página «OnThisDay» podemos consultar, para una fecha determinada, los nacimientos, decesos y casamientos acontecidos. La cantidad de datos es alucinante e incluye no solo actores modernos (conocidos o completamente desconocidos) sino cualquier persona que participa en la realización de una película (sonido, montaje, etc.) y hasta personajes más antiguos como por ejemplo los músicos Vivaldi o Bach. Os dejo una curiosidad a ver si la adivináis… yo me casé el mismo día del mismo año que un actor de la serie urgencias (de las últimas temporadas, no es George Clooney) se casaba con una también famosa actriz de Hollywood (aunque últimamente no está tan de boga).
  • ¿Qué pasó en el mundo?: Meto dentro de esta categoría a la tonelada de páginas chorras que hay en Internet sobre el tema. El problema es que la mayoría tienen un punto de vista centrado en lo que le gustaría ver a un americano/inglés, que a nosotros generalmente nos la trae al pairo (por ejemplo, quién era el presidente de los EEUU en ese día). Os hago un repaso rápido de algunas con curiosidades destacables.

    Y para acabar el que más gracia me ha hecho, si vais a http://www.elminiportal.com/date/. podréis ver otras vez la típica página con el horóscopo, el número de la suerte, etc. etc. pero también abajo de todo tenéis un botón que dice «Presiona aquí para saber quién tu eras en tu vida pasada» y este fue el resultado que obtuve…

No sé si le parecerá bien o no, pero usted era hombre en su última encarnación terrena. Usted nació en algún lugar del territorio que hoy es Alaska en torno al año 1675. Su profesión era diseñador, ingeniero o artesano. Un breve perfil psicológico de su vida pasada: Buscador de la verdad y de la sabiduría. Usted podría haber visto sus vidas futuras. Otros le perciben como un idealista que ilumina la senda al futuro. La lección que su vida pasada le ha dado para la encarnación actual : Habrá aprendido su lección ayudando a los ancianos y a los niños. Ha venido a esta vida a aprender a cuidar a los débiles y desamparados.

La verdad es que es para partirse de risa, sobre todo teniendo en cuenta que en Alaska no puso un pie un occidental hasta 1741 y no se fundó una colonia hasta 1784. Aunque siempre cabe la posibilidad de haber sido un artesano de las pieles aborigen, vete tu a saber, aunque no me veo yo cazando focas.

Y vosotros qué ¿compartís cumpleaños con algún famoso? ¿Alguien conocido nació exactamente el mismo día que vosotros (del mismo año)? ¿Os casasteis el mismo día que Brad Pitt y Jennifer Aniston? ¿Qué fuisteis en vuestra vida pasada?

La saga de Dune, por Frank Herbert

Hace no mucho le dediqué una entrada a la saga de la Fundación, de Isaac Asimov, pero tenía la sensación de estar haciendo un agravio comparativo con otra genial saga de ciencia ficción, la saga de Dune escrita por Frank Herbert. Y es que si los libros de Asimov son muy apreciados en el mundo de la ciencia ficción los libros de Frank Herbert no lo son menos, es más, la primera novela de la saga cuyo título es simplemente «Dune» es citada muchas veces como la mejor novela de ciencia ficción de la historia… y no lo digo yo, lo dicen los lectores de la revista de ciencia ficción Locus que hasta tres veces (en 1975, 1987 y 1990) la seleccionan como la mejor novela de ciencia ficción escrita hasta entonces.

El universo de Dune

Dune universoPero, de qué trata Dune, trataré de contarlo sin destrozarle la trama al que no haya leído la novela, así que me ceñiré a aquellos datos que podéis encontrar en la contraportada del libro o en las primeras páginas del mismo (bueno algún dato más doy pero es que sino tendría que autolimitarme mucho). Empezaremos por situarnos en su universo: nos encontramos en el futuro y han pasado unos 20,000 años desde el momento actual, la raza humana se ha extendido a lo largo de distintos planetas por la galaxia, pero el futuro que nos encontramos es muy extraño. Y lo primero que causa extrañeza es que la sociedad en la que vive el hombre es una sociedad feudal, con sus emperadores, sus duques, condes y barones, solo que ahora en vez de disputarse partes de La Tierra se disputan planetas enteros.

Una de las causas de esta organización política es el «Jihad Butleriano«, es decir, la guerra santa que unos 10,000 años antes de los acontecimientos contados en Dune llevó a los hombres a destruir todas las máquinas dotadas de inteligencia artificial y a prohibir (bajo condena de muerte) la construcción de las mismas. «No construirás una máquina a semejanza de la mente humana» se puede leer en la Biblia Católica Naranja, el nuevo libro santo de la humanidad. Los detalles del esta guerra santa son mayormente desconocidos, y es que una de las características de Frank Herbert es que suele ser parco en las explicaciones que da en sus libros, prefiriendo dejar que la imaginación del lector se dispare. Esto es algo que no suele ser del agrado de todos que prefieren el estilo moderno de novelas que lo dejen todo atado y bien atado y que se puedan leer en la playa sin tener que darle mucho a las neuronas.

Pero las consecuencias de este Jihad Butleriano son tremendas para la humanidad, a pesar de que estamos en un futuro muy lejano los impedimentos a la construcción de máquinas inteligentes han limitado el desarrollo de la tecnología, de ahí que la humanidad haya caído en una civilización feudal similar a la de la Edad Media. Para paliar estas limitaciones la humanidad consiguió llevar a los límites las habilidades humanas para que estas sustituyeran a la de los ahora prohibidos computadores. Así tenemos a los Mentats, básicamente humanos cuyas capacidades mentales son similares a las de los computadores; los Navegantes de la Cofradía, cuya limitada capacidad para prever el futuro les permite trazar rutas seguras para el viaje espacial y doblar el espacio para realizar dichos viajes; o las Bene Gesserit, una orden matriarcal con capacidades mentales y físicas avanzadas que se encargan, secretamente, de llevar a cabo una selección genética de la humanidad buscando al hombre perfecto.

La especia Melange

Pero para conseguir desarrollar la mente y el cuerpo humanos hasta los límites insospechados es necesario un elemento fundamental, una especia denominada Melange. Dicha especia permite, por ejemplo, el trance de los Navegantes de la Cofradía que pueden de esta forma visualizar el camino antes de hacerlo. Además la melange previene las enfermedades amplificando el sistema inmunológico y aumentando la esperanza de vida de quién la toma.

Pero dicha especia tiene dos inconvenientes importantes: en primer lugar es aditiva, quién la toma se vuelve dependiente de ella, aunque su ingesta sólo conlleva ventajas, si dejas de tomarla sólo te espera la muerte, por lo que te vuelves un completo esclavo de la misma. Segundo, la especia sólo se encuentra disponible en un único lugar de la galaxia: el planeta Arrakis, más conocido como Dune ya que es, prácticamente en toda su extensión, un desierto. Además el planeta se haya infestado de monstruosos gusanos de más de 400 metros de largo, prácticamente indestructibles, y que atacan furiosamente a todo aquel que osa poner sus pies en el planeta desierto.

Esto nos lleva a un complejo modelo de lo que se ha venido en llamar despotismo hidráulico, que es un tipo de despotismo que se mantiene mediante el control de un recurso único y necesario. En este caso la Melange pero el término fue acuñado para referenciarse al control del agua usado en el antiguo Egipto o en Babilonia, y que tiene muchas resemblanzas con la actual dependencia del petróleo.

La trama de Dune

La trama de la novela de Dune se centra en la figura de Paul Atreides (posteriormente conocido como Paul Muad’dib), Paul es el hijo del Duque Leto Atreides, regente de una de las más nobles casas del universo. Los Atreides acaban de recibir el encargo del Emperador de hacerse con el control de la extracción de especia de Arrakis, reemplazando al salvaje control ejercido por los malvados Harkonnen. Pero aunque parece una buena noticia a priori en realidad los Atreides son conscientes de que están siendo acorralados en una trampa urdida por el emperador, que recela de la creciente popularidad del Duque. A pesar de todo deciden trasladarse a Arrakis, donde intentarán ganarse para su causa a los nativos locales, los salvajes Fremen, que viven una existencia desesperada en medio del desierto bajo el peligro constante de morir de sed o morir a manos de los monstruosos gusanos. Sin embargo los Fremen consideran a Dune su hogar y no están dispuestos a ser expoliados fácilmente. Los acontecimientos se precipitarán y pondrán a Paul Atreides en el ojo de un huracán que amenaza con barrer la civilización del universo tal y como se había conocido hasta entonces.

Las películas de Dune

En 1984 David Lynch adaptó la novela de Dune al cine, el resultado: pues desde luego no deja indiferente a nadie, o se odia o se idolatra. Yo tengo que decir que fui a ver la película al cine de estreno y casi me largo de la misma ya que uno esperaba ver una especie de Star Wars y se encuentra con un rollo incomprensible. Y es que este es uno de los defectos que le achacan al film, el libro es tan complejo que resumirlo para que quepa en la duración normal de una película hace que la trama sea muy confusa.

Sin embargo tengo que decir que, una vez leída la novela, la película es un acompañamiento fantástico para la misma. El carácter extraño que Lynch imprime a su filmografía encaja a la perfección con el carácter extraño del universo de Dune, una especie de edad media llena de naves espaciales y misticismo. Kyle MacLachlan (si, el de mujeres desesperadas) hace aquí su debut cinematográfico y resulta un Paul Atreides creíble (a pesar que su edad no corresponde con la del personaje). Además el vestuario y los decorados que aparecen en el film le dan una estética que no desentona para nada con la novela. Si acaso hay que achacarle unos efectos especiales que hoy en día causarían risa y que incluso para la época parecían anticuados. Pero mejor que lo veáis por vosotros mismos, os dejo el trailer original de la película, está en inglés sin subtitulos pero salvo cuando se ponen a berrear resulta bastante fácil de entender. Os propongo una adivinanza ¿quien es el rubiales que sale peleando a cuchillo en el minuto 1:52?

En el año 2000 se hizo otra adaptación pero esta vez para la pequeña pantalla en formato de miniserie. El resultado la verdad es que fue poco satisfactorio, a pesar de disponer de más tiempo y de, por lo tanto, contar mejor la compleja historia de Dune, los vestuarios y los personajes no encajaban nada bien con lo que presenta el libro. Yo sigo prefiriendo la versión de Lynch. Por cierto, que antes que la película de 1984 hubo otro intento de llevar la novela a las pantallas, con Dalí en el papel de Emperador, Orson Welles como el malvado Barón Harkonnen y con Moebius diseñando las criaturas y los personajes. Su director Alejandro Jodorowsky son cuenta como consiguió que Dalí y Welles aceptaran sus papeles (da casi para escribir otra película), una pena que al final no se llevara a cabo. Finalmente está en producción una nueva adaptación cinematográfica de la novela, esperemos que le dedique el presupuesto e ingenio necesario para hacerle honor al libro.

Conexiones de Dune

Os propongo otra adivinanza, esta vez muy sencilla, pensar en una película que trata de un planeta donde hay una sustancia de valor incalculable, pero donde viven unas bestias increíbles que dificultan la extracción de esa sustancia. Además no sólo están las bestias, existen seres inteligentes que consideran a ese planeta sagrado y que lucharán con todas sus fuerzas para evitar su devastación y expoliación. Pero una fuerza militar está obcecada en obtener el control de ese planeta para así enriquecerse con el comercio de dicha preciosa sustancia. Al final un miembro de esa fuerza militar invasora se convertirá en líder de la resistencia a la invasión y, de paso, se enamorará de una nativa que, casualmente, es la hija del jefe local. ¿Estoy hablando de Dune? pues aunque todo lo dicho arriba es aplicable a la novela, también es aplicable a una película reciente ¿adivináis cual?

También existen más conexiones. Por ejemplo toda la novela está plagada de términos árabes (Mahdi, Shaitan, Fedaykin, Muad’dib, etc.) y transcurre en un desierto bajo el cual está la sustancia más valiosa del mismo. Por dicho motivo la figura de Paul Muad’dib se ha asociado muchas veces a la figura de Lawrence de Arabia el militar inglés que unió a las tribus árabes y se convirtió en su líder en la guerra contra el invasor otomano. Además, ¿Arrakis no suena muy similar a Irak?

La saga de Dune

Finalmente quería acabar la entrada comentando el resto de novelas que componen la saga. Frank Herbert escribió un total de 6 novelas sobre Dune. La primera que hemos venido comentando hasta ahora forma una trilogía con las dos siguientes «El Mesías de Dune» e «Hijos de Dune» en las que se narra la vida de Paul Muad’dib. Sin embargo, así como la primera novela es fantástica estas dos no llegan a su nivel y su principal problema es que rompen con la imagen idealizada de héroe que nos habíamos hecho de Paul Muad’dib llevándolo a niveles que a veces resultan patéticos. Pero al parecer Herbert lo hizo con una intención clara, los héroes y los superhéroes a veces no son la solución sino el problema, os pongo un par de citas del mismo Herbert:

Se crean enormes problemas cuando los errores humanos se cometen en la escala de un superhéroe… Los héroes son un dolor, los superhéroes son una catástrofe. Los errores de los superhéroes nos llevan a la mayoría al desastre.

Tenía esta teoría de que los superhéroes son desastrosos para los humanos, de que aunque crearas a un héroe infalible, las cosas que este héroe pondría en marcha podrían caer en manos de mortales errantes. ¿Qué mejor forma de destruir una civilización, sociedad o raza, que poner en manos de un superhéroe las salvajes convulsiones que siguen a su juicio crítico y a su poder de decisión?

Con la cuarta novela «Dios Emperador de Dune» damos un sorprendente salto de 3.500 años para situarnos en un futuro en el que la humanidad se haya dominada por un descendiente de Paul Muad’dib. En este momento la saga vuelve a retomar el vuelo al romper las cadenas con el destino que tanto atenazaba a Paul y plantear nuevos e interesantes retos. Esta novela constituye un todo en si misma ya que la siguiente y 5ª de la saga «Herejes de Dune» se situa de nuevo a una distancia temporal considerable (1.500 años en el futuro) donde la humanidad se tiene que enfrentar a los descendientes de aquellos que huyeron del caos provocado por el Dios Emperador y que ahora vuelven arrasando con todo lo que encuentran a su paso. La siguiente y última de la saga «Casa Capitular: Dune», es una continuación directa de la anterior y acaba en un cliffhanger que dejó a todo el mundo con ganas de más. Si tenemos en cuenta la estructura de los libros (una trilogía, un libro solitario y luego dos libros más conectados) parece evidente que la intención de Frank Herbert era escribir un séptimo libro de la saga, pero su muerte un año después de terminar esta novela frustro sus planes (y como dijo Brooke Shields, si te mueres, has perdido una parte muy importante de tu vida).

Las nuevas novelas de Dune escritas por el hijo de Frank Herbert

La saga bien podría haber acabado aquí muy dignamente, pero no, se ve que a su hijo (Brian Herbert) y un colega que pasaba por ahí (Kevin J. Anderson) decidieron hacer caja con la herencia de Papa Frank. El resultado, que en unos pocos años han escrito 12 novelas sobre Dune y la cosa no tiene visos de parar. Escribieron una trilogía sobre la Jihad Butleriana y la guerra contra las máquinas («Dune: La Yihad Butleriana», «Dune: La cruzada de las máquinas», «Dune: La batalla de Corrin») que es de lo poco salvable que han escrito. Después hicieron una precuela sobre los hechos anteriores a Dune, donde el protagonista es el padre de Paul: Leto Atreides («Dune: La Casa Atreides», «Dune: La Casa Harkonnen», «Dune: La Casa Corrino») y finalmente perpetraron la traición que todos los fans de la saga original se estaban temiendo, escribieron la perdida séptima novela de la serie original (en realidad publicaron dos novelas consecutivas con la idea supongo de hacer caja y que llevaron por título «Cazadores de Dune» y «Gusanos de Arena de Dune»). Según ellos esta novela que cierra la saga se escribió basándose en las notas dejadas por su padre, notas que nadie ha visto y que se ha llegado a dudar incluso de que existan, más que nada porque esta novela parece más una continuación de las precuelas del terrible dúo, que una continuación de la obra de Herbert. Así que os aconsejo que no se os ocurra posar sus ojos sobre ellas.

Personalmente considero que la forma de tratar la herencia literaria de Tolkien ha sido mucho más correcta. Se han publicado sus trabajos inconclusos, a veces dándoles continuidad en forma de libros («El Silmarilion” o «Los Hijos de Húrin”) pero nunca sacándose historias de la manga.

El Canon de Pachelbel, una de las obras clásicas más famosas

No hace mucho se nos ocurrió bajar un disco de música clásica para el coche, más que nada con la idea de que la música amansa a las fieras (los peques) y así podríamos tener un viaje más tranquilo. Al principio dudé que el cambio tuviera éxito, estaban acostumbrados a canciones conocidas en español que oyen por la radio, así que procuré buscar las obras más conocidas y famosas por aquello de hacer la introducción más sencilla.

El caso es que mi hijo mayor se prendó de forma obsesiva con el Canon de Pachelbel sin que yo hiciera nada en particular para que destacara esta canción sobre las otras, simplemente era una más. Pero era entrar en el coche y ponerse a pedir el canon como un loco. Y es que algo tiene esta obra para que encandile de forma tan sorprendente al que la oye. Si no me creéis escucharla en el siguiente vídeo (aumentar el volumen de vuestro ordenador).

Quizá su toque mágico resida en su estructura sencilla y compleja a la vez. En realidad son tres violines tocando una misma melodía bajo el ritmo continuo de un chelo que va repitiendo 8 notas sin pausa (acompañados normalmente de un arpa). Pero los tres violines no tocan a la vez lo mismo, sino que su melodía se encuentra desplazada con respecto a la de los otros. La siguiente imagen lo muestra de forma más clara ya que vemos que por cada grupo de 8 notas del chelo (Bass) se toca un grupo de notas (variación) por los violines. Variaciones iguales tienen los mismos colores (aquí tenéis un vídeo donde seguir la música con las notas y un documento con la partitura completa)

Pachelbel canon

La obra es tan conocida que la gente no ha tenido reparos en adaptarla a las más variadas formas, una de las más conocidas en Internet es aquella en la que utilizan una guitarra eléctrica.

Pero claro, no a todo el mundo le gusta, y menos a los que en su juventud fueron torturados por el continuo y repetitivo ritmo del chelo. No os perdáis el vídeo del cómico Rob Paravonian, es tronchante…

El cómico este tiene otros buenos vídeos en YouTube, no os perdáis aquel en el que se pone a analizar la letra de la canción de Friends.

Para finalizar os dejo con una adivinanza, a ver quién la sabe resolver sin tirar de Google: El canon fue la banda sonora principal de dos películas ganadoras del Oscar (una a la mejor película y otra a la mejor película extranjera) ¿cuáles son?. Os dejo una pista: ambas son de los años 80

Nuevo test… ¿Sabés más que una miss?

Después de la anterior entrada sobre la ignorancia supina del americano medio, el otro paradigma para saber si tu inteligencia está por encima de la de un cacho de madera es comparar tus respuestas con las de una miss.

Aquí el problema está en que las preguntas que les hacen son casi más tontas que las respuestas, si respondes algo relacionado con la «paz en el mundo» ya casi ya tienes la mitad de la respuesta, después sólo hay que casar sujeto, verbo y predicado… mejor os dejo con los vídeos.

  • Miss South Carolina: O como hablar sin decir nada, esta va para política fijo
  • Miss Antioquia: O como coger una pregunta chorra y convertir la respuesta en una orgía romana
  • Miss República Dominicana 2008: O como creer que un político del siglo XIX fue el descubridor de América
  • Miss Panamá: O como confundir a Confucio
  • Miss Melilla: Uno mítico… la cara que le lanza la miss al final no tiene precio
  • No solo las mises son tontas: También una niña muy mona y todos sus compañeros en el plató, en su disculpa decir que la vicepresidenta y la Madre Teresa de Calcuta se hacían los liftings con la misma crema