Varias curiosidades del callejero coruñés

Como siempre os quejáis de la longitud de mis entradas voy a poner una corta con adivinanza, a ver si sois capaces de localizar estos sitios en A Coruña.

  1. Callejero Una calle con dos nombres distintos en cada lado. Es decir, estas en un lado de la calle y ves una placa con el nombre de la misma, si cruzas para enfrente te encuentras con que la misma calle en el otro lado se llama de distinta forma. Además no es un pequeño cruce entre calles en donde puedan existir dudas de cuál es cuál, esta situación se repite a lo largo de más de 150 metros.
  2. Drive on leftConducir por la izquierda de forma legal. Es decir, un trozo de calle con dos sentidos de circulación en el que tienes que conducir como los ingleses, por tu izquierda de forma legal (así están pintadas las líneas en la calzada). En este caso (y no como ocurre en el caso anterior) la situación sólo se mantiene durante unos 21 metros de largo, pero no deja de tener su curiosidad.
  3. Una calle discontinua. Es decir, una calle que comienza, parece que se acaba al llegar a unas casas pero no, después de unos 100 metros la calle vuelve a aparecer majestuosa cual Guadiana.

A modo de pista decir que varias de las personas que comentan aquí viven al lado de dos de estas calles, así que no debería ser muy difícil saber cuales son.

Actualización (23-Abr-2010):

Algunas soluciones, la del primer caso ya la dio Virtu, las calles Monasterio de Caaveiro (en rojo) y Rodrigo A. de Santiago (en azul) comparten durante un buen trecho las dos orillas de una misma calle.

La del segundo caso veo que Jú aún no lo ha encontrado, así que como es muy local ahí os pongo la imagen para los de los otros barrios. Está justo al principio de la Plaza Elíptica.

Y para el tercer caso me he dado cuenta de que es más raro de lo que parecía: se trata de una calle que comienza con un nombre “Paseo de Ronda” (que comienza junto al Hospital Belén y represento en verde), luego cambia de nombre a “Gregorio Hernández” (al final de la Ronda de Nelle, en lila), al cabo de un rato vuelve a llamarse “Paseo de Ronda” (a la altura del Instituto Salvador de Madariaga), después se acaba en una senda peatonal (en naranja) y posteriormente reaparece milagrosamente unos metros más adelante hasta llegar a la altura de las Esclavas.