Los españoles somos los culpables de que el año empiece el 1 de Enero y por qué este no coincide con la Navidad y el Solsticio de Invierno

Siguiendo con la temática de deconstrucción de las fiestas navideñas podemos preguntarnos ¿Qué celebramos la noche del 31 de diciembre al 1 de enero? Pues que va a ser, el comienzo del nuevo año, eso está claro. Lo que no está tan claro es por qué el año empieza en esa fecha. ¿Qué tiene de especial el 1 de enero? La siguiente viñeta lo expresa muy bien: absolutamente nada.

Y si te dijera que los españoles somos los culpables de que el año empiece el 1 de enero, sigue leyendo y verás el porqué de esa sorprendente conclusión, además de otras curiosidades relacionadas con el inicio del nuevo año.

Momentos destacables en la órbita de La Tierra alrededor del Sol

Existen una serie de puntos destacables en la órbita de La Tierra alrededor del Sol. Estos puntos son los solsticios y equinoccios (que marcan el comienzo de las estaciones), el perihelio (el punto en el que La Tierra está más cercana al Sol) y el afelio (el punto en el que la Tierra está más alejada del Sol). Todos ellos son perfectos candidatos para marcar el comienzo del año, los más lógicos son los que marcan el comienzo de las estaciones. Por ejemplo, los cursos académicos empiezan más o menos al finalizar el verano y comenzar el otoño. En la siguiente figura se detalla aproximadamente la relación existente entre estos puntos.

Entonces ¿celebramos el Feliz Perihelio?

Como vemos en la imagen anterior ninguno de los puntos indicados coincide con el año nuevo. El que más se le acerca es el perihelio, que se cumple el 3 de Enero (aunque puede variar unos días según el año), así que podemos decir ¡ Feliz Perihelio ! y por lo menos tendría un significado astronómico (y no feliz año nuevo que, en el fondo, no significa nada).

Sin embargo el perihelio tiene en realidad poco efecto sobre la vida en La Tierra. Vale estamos más cercanos al Sol, pero la diferencia es mínima ya que la órbita de La Tierra aunque elíptica (dibujada de forma exagerada la mayoría de ocasiones) es en realidad casi una circunferencia. La Tierra se halla a 147 millones de kilómetros del Sol en el perihelio y a 152 millones de kilómetros en el afelio. Esta diferencia de sólo 5 millones de kilómetros es inapreciable para la vida cotidiana de La Tierra. En la siguiente imagen se aprecia un poco mejor como la órbita de La Tierra es casi circular (es la representada en amarillo). Por ese motivo aunque La Tierra está más cerca del Sol en el perihelio en el hemisferio norte no notamos más calor, al contrario estamos en invierno.

Además se da el hecho de que el perihelio coincide en nuestra época casi con el año nuevo y el solsticio de invierno simple y llanamente por casualidad. Debido a la precesión de los equinoccios la posición del perihelio va recorriendo el calendario dando una vuelta completa al mismo al cabo de unos 26,000 años.

Entonces ¿celebramos el Feliz Solsticio de Invierno?

Si el perihelio realmente afecta poco a la vida diaria, los solsticios y los equinoccios en realidad sí que afectan, marcan el inicio y el fin de las estaciones y todos sabemos lo que eso significa (guardar la ropa de la playa y sacar las chaquetas de otoño por ejemplo). En el solsticio de invierno La Tierra se halla en la posición que muestra la siguiente figura, con el Sol cayendo perpendicularmente sobre el Trópico de Capricornio, marcando el inicio del invierno en el hemisferio norte (y del verano en el hemisferio sur).

Cualquiera de los solsticios o equinoccios habrían marcado un perfecto inicio del año, sin embargo no es así ¿por qué?

¿Por qué el año empieza el 1 de enero?: Los cónsules romanos y las revueltas hispanas

Como decíamos antes los solsticios y los equinoccios marcan unos instantes adecuados para indicar cuando comienza el año. En tiempos de la República Romana, los cónsules (máximos mandatarios) empezaban su mandato con la llegada de la primavera. Parece un momento adecuado para marcar el principio del año, la vida empieza a renacer y hemos sobrevivido un año más al duro invierno (por ejemplo los babilonios también celebraban el inicio de año con la llegada de la primavera). Los cónsules romanos se ponían al mando de sus legiones expandiendo año tras año su dominio por todo el mundo conocido.

Hay que decir también que el calendario romano de la época era un auténtico caos, inicialmente tenía 304 días distribuidos en 10 meses (Martius, Aprilis, Maius, Iunius, Quintilis, Sextilis, September, October, November y December). Ahora sabéis porque septiembre, octubre, noviembre y diciembre se llaman así, eran los meses 7, 8, 9 y 10 del calendario romano. Los restantes días se añadían poniendo meses intercalares entre un año y otro. Se cree que fue el mítico rey Numa Pompilio el que decidió añadir 2 meses más al año (Ianuarius y Februarius), pero como el año tenía ahora sólo 355 días seguían necesitándose de vez en cuando meses intercalares. Además la cuenta de años seguía realizándose según el momento en el que los cónsules se ponían al mando de la república, que como decíamos era con la llegada de la primavera.

Sin embargo, en el año 153 antes de Cristo algo inesperado ocurre en la conquista de Hispania (España) por parte de los romanos. Los Lusitanos logran derrotar a las legiones romanas arrebatándoles sus estandartes en la batalla (algo verdaderamente humillante para los romanos, que los consideraban sagrados). A la revuelta de los lusitanos se unen otras tribus, como los vetones y los celtíberos. Estos últimos comenzarían ese año su largo asedio en la ciudad de Numancia. Las situación de Roma en Hispania estaba en un estado de suma precariedad. Roma necesita actuar y con rapidez, por lo que nombra a dos nuevos cónsules Quinto Fulvio Nobilior y Lucio Mummio dos meses y medio antes de lo normal, es decir, a principios de enero.

Posteriormente ese cambio de fechas pasó a ser permanente y los nuevos cónsules accedían a su cargo al principio de enero ¿por qué? probablemente porque consideraban más adecuado para las campañas militares poner al cónsul que las iba a llevar a cabo a prepararlas en invierno para que, cuando efectivamente se iniciaran en marzo, lo tuviera todo listo. Sea por el motivo que fuere la revuelta en Hispania en el año 153 a.C. provocó un cambio en el inicio del año consular. En la figura podemos ver el avance de las tropas romanas en la conquista de Hispania, como veis no fue un paseo triunfal ya que les costó 200 años dominarnos (compararlos con los 7 años que duró la conquista de la Galia por Julio César).

Julio César, el calendario Juliano y por qué el año nuevo no coincide con el solsticio

En época de Julio César el calendario romano seguía siendo un caos, el hecho de tener que introducir meses intercalares de vez en cuando para que las estaciones empezaran siempre en la misma fecha, unido al hecho de que no había ninguna norma fija que indicara cuándo incluir estos meses, provocaba abusos de distinto tipo. Así, la duración del año pasó a ser un asunto político y no astronómico, si querías permanecer más tiempo en el cargo no tenías más que añadir meses intercalares cuanto te viniera en gana.

Julio César, durante su dictadura, decidió acabar de una vez por todas con ese caos e instaurar un calendario, el Calendario Juliano, al que no fuera necesario añadirle meses intercalares para sincronizarlo con las estaciones. Simplemente había que añadir un día extra (bisiesto) cada cuatro años, haciendo de esta forma que la duración del año fuera de 365,25 días. En realidad el año tiene 365,242189 días, por lo que fue necesario una mínima reforma más (el calendario Gregoriano) para evitar sucesivos desfases con el paso de los siglos. Julio César también le cambió el nombre del quinto mes (Quintilis) poniendole el suyo, algo que Augusto repitió con el mes Sextilis, de ahí el origen de los nombres de los meses Julio y Agosto.

Pero, después de que César le diera tantas vueltas al calendario (el año 46 a.C. duró 445 días) ¿por qué no hizo coincidir el 1 de enero con el solsticio de invierno?. El motivo no esta del todo claro, una posible explicación que apuntan aquí es que probablemente fuera esa la idea de Cesar, pero que quizá por motivos supersticiosos decidieron que el nuevo año del nuevo calendario empezara con la luna nueva. De esta forma el 1 de enero del año 1 de nuestra era había luna nueva, y el solsticio de invierno quedó relegado al día 24 de diciembre.

El cristianismo, la circuncisión de Cristo y por qué la navidad no coincide con el solsticio

La fecha del 1 de enero se mantuvo con la llegada del cristianismo porque enlazaba bien con la tradición cristiana, recordar que Jesucristo era judío, y el momento en el que se presenta en sociedad un niño judío es en su circuncisión 8 días después de su nacimiento. Así Jesucristo habría nacido la noche del 24 al 25 de diciembre (el solsticio de invierno) y el 1 de enero se celebraría el comienzo del nuevo año coincidiendo con el día de la circuncisión de Jesús.

Y aquí nos encontramos con otro problema, hoy en día la Navidad no coincide con el solsticio de invierno, que cae unos cuantos días antes (concretamente el 21 de diciembre). ¿Por qué este desfase entre Navidad y solsticio? Habíamos dicho anteriormente que el calendario Juliano no era exacto y que provocaba un pequeño desfase con el paso de los siglos (en concreto unos tres días cada cuatrocientos años). De esta forma llegamos al Concilio de Nicea celebrado en el año 325 de nuestra era y convocado por Constantino I el Grande con el propósito de establecer la paz religiosa y construir la unidad de la Iglesia cristiana.

En tiempos de Julio César el solsticio era el 25 de diciembre, pero en la época del Concilio de Nicea (casi cuatrocientos años después) éste ya se había retrasado tres días, siendo el solsticio de invierno el 21 de diciembre y no coincidiendo con la Navidad. Entre otras cosas el Concilio decidió la fórmula en la que se calcularía la fecha de la Pascua de Resurrección bajo estas premisas: se celebraría en domingo, no coincidiría con la Pascua judía y los cristianos no debían celebrar la Pascua dos veces en el mismo año.

Por ello se decidió tomar como referencia el equinoccio e indicar que la Pascua se celebrara el primer domingo después de la luna llena una vez pasado el equinoccio de primavera. Como el equinoccio se había retrasado al 21 de Marzo por culpa de la imprecisión del calendario Juliano esta es la fecha que pasó a la posteridad como indicador del equinoccio a la hora de hacer el cálculo de Pascua. Como curiosidad decir que en el 2011 la Semana Santa será en fechas muy tardías, en concreto el Domingo de Resurrección será el 24 de abril (las fechas oscilan siempre entre el 22 de marzo y el 25 de abril). Esto es así porque la luna llena en marzo cae el día 19, justo antes del equinoccio, por lo que hay que esperar casi un mes a la siguiente luna llena (el 18 de abril) siendo el día de la resurrección el siguiente domingo (24 de abril).

De esta forma el Concilio de Nicea desligó para siempre el solsticio de invierno de la Navidad. Hubo una posibilidad de volverlos a unir con la reforma que constituyó la adopción del Calendario Gregoriano en 1582. Ya que en esas fechas el equinoccio de primavera acumulaba un error de 10 días (sucedía el 11 de marzo). La reforma gregoriana corrigió ese error de 10 días (haciendo que el equinoccio volviera a ser el 21), pero no corrigió los tres días de error que se acumularon desde la institución del Calendario Juliano y la celebración del Concilio de Nicea (probablemente porque la fecha del 21 de marzo ya estaba demasiado instituida como para cambiarla a esas alturas).

Así vemos que el año nuevo y la Navidad están ligados al solsticio de invierno, pero diversas causas han provocado que estas fechas diverjan ligeramente con el tiempo siendo el solsticio el 21 de diciembre, navidad el 25 de diciembre y el año nuevo el 1 de enero. Además recordemos que una revuelta en España fue la que provocó adelantar el inicio del año al solsticio de invierno (desplazando al tradicional equinoccio de primavera).

Fuentes: La mayoría de la información y las imágenes provienen de la Wikipedia. Otras fuentes son: 1, 2, 3 y 4

25 de diciembre… Feliz cumpleaños Isaac Newton

En estas fechas lo normal es felicitar la navidad que, en definitiva, es celebrar el nacimiento de Jesucristo. Sin embargo, como comentábamos en este enlace Jesús no nació ni por asomo el 25 de diciembre. La fecha fue escogida por la iglesia para apropiarse de una fiesta pagana pre-existente y para que el pueblo no notara demasiado cambio con la llegada del cristianismo.

Sin embargo, últimamente, por parte de la comunidad científica y no religiosa se está instaurando el hecho de celebrar el cumpleaños de Sir Isaac Newton, probablemente uno de los mayores científicos de la historia de la humanidad.

Isaac Newton nació el día de Navidad de 1642 como un niño prematuro del que incluso se llegó a pensar que no sobreviviría. La fecha tiene una peculiaridad ya que, si bien nació el 25 de Navidad en Inglaterra, en el resto del mundo católico era el 4 de enero de 1643.

Esta diferencia parte de que el calendario usado en occidente era el calendario Juliano, nombrado así en honor de Julio César ya que fue impuesto bajo su consulado. Este calendario suponía que el año estaba constituido por 365,25 días, cuando en realidad la cifra correcta sería 365,242189 días. La diferencia parece pequeña, pero suficiente para que con el paso de los siglos en 1582 el error acumulado era de aproximadamente 10 días, celebrándose ese año la llegada de la primavera el 11 de marzo (cuando originalmente era el 21 de Marzo).

Por dichos motivos en 1582 el Papa Gregorio XIII impulsó la reforma del calendario que llevaría su nombre (el Calendario Gregoriano) y que es el que usamos actualmente. El calendario se adoptó inmediatamente en los países católicos, pero los países ortodoxos o protestantes no estaban por la labor de ponerse a las órdenes del Papa.

Poco a poco el resto del mundo fue aceptando el Calendario Gregoriano como un estándar internacional (incluso aunque internamente usen un calendario distinto). Así en Inglaterra, patria natal de Isaac Newton, el cambio al calendario gregoriano se produjo en 1752. Otros países, especialmente los ortodoxos, fueron más renuentes en aceptar el cambio. En concreto Rusia cambió al Calendario Gregoriano en 1918, después de la revolución bolchevique y Grecia hizo el cambio en 1923, después del final de su guerra con Turquía.

Este cambio de fechas también afecta a una coincidencia que los partidarios de la reencarnación suelen citar, el año de la muerte de Galileo Galilei (1642) coincidía con el año de nacimiento de Isaac Newton (1642 en la fecha Juliana, pero 1643 en la Gregoriana). En realidad transcurre casi un año desde la muerte de Galileo (8 de enero de 1642) y el nacimiento de Newton (4 de enero de 1643 por el calendario gregoriano).

En anuncio del Google Nexus S fue rodado en el Polo Norte

¡ Qué no sabes lo que es el Google Nexus S ! ¡ Pero en que cueva vives !…

Fuera coñas, el Google Nexus S es el último teléfono de Google que flamantemente se ha presentado hoy (bueno, técnicamente ayer). El fabricante del hardware es la compañía coreana Samsung mientras que el software es la ultimísima versión 2.3 del sistema operativo para móviles Android (ya sabéis, el del muñequito verde) que lleva por nombre Gingerbread (Galleta o pan de jengibre en español, estos de Google son unos cachondos para los nombrecitos de versiones).

A todo estreno mundial que se precie no le falta su entrada en el blog de Google, ni su página web dedicada en exclusiva, hasta tenemos cuenta de twitter dedicada. En estas páginas podemos ver el vídeo que enlazo a continuación y en el que nos presentan la “magia” del Nexus S.

El vídeo es un poco WTF!, más que nada porque en un anuncio de un teléfono este aparece escasamente una decena de veces, mientras que podemos observar con delirio hasta una treintena de pares de zapatos diferentes. Supongo que estos creativos en un anuncio de zapatos no pararán de enseñar teléfonos móviles :-D.

Y dónde está la cacareada “magia” del teléfono. Pues aparte de sus modernas especificaciones yo pienso que está en que si lo llevas encima puedes andar por el Polo Norte  en pijama, pantuflas y dormir tapado con una manta ligera. ¿De dónde saco estas conclusiones? no hay más que ver el minuto 1:54 del vídeo en el que podemos ver la imagen que capturo a continuación.

¿Nadie ve nada raro en la imagen? Bueno, si no eres un poco aficionado a la astronomía es probable que no. La imagen muestra a la aplicación Google Skymap, una aplicación que te permite apuntar al cielo e identificar las constelaciones que estás viendo. Esta aplicación, al menos en la versión 2.2 (conocida como Froyo, de Frozen Yogurt, ya os decía que eran unos cachondos) muestra las constelaciones sobre una rejilla que representa las coordenadas ecuatoriales del cielo.

Las coordenadas ecuatoriales son aquellas coordenadas celestes que resultan de proyectar los polos geográficos y el ecuador de La Tierra sobre la esfera celeste. Es decir, que si nos situamos en el Polo Norte y miramos hacia arriba veremos en el cenit del cielo el Polo Norte Celeste, tal y como se muestra en la siguiente imagen.

Y que hay en el Polo Norte Celeste, pues la conocida Estrella Polar (también conocida como Polaris). Pero volviendo a la imagen del Nexus S anterior, y sabiendo que el Google Skymap muestra coordenadas ecuatoriales ¿que nos encontramos? pues que la Estrella Polar no está en el Polo Norte Celeste cuando lo que deberíamos ver es una imagen como la siguiente.

Es decir, la Estrella Polar debería estar prácticamente situada en el Polo Norte Celeste ¿Cagada de los creativos? es posible, sobre todo viendo lo que han hecho con los zapatos. Pero siguiendo la máxima de que todo WTF tiene su explicación yo he tratado de encontrar una a este error. Y una explicación posible es que en la nueva versión de Android el Google Skymap permite además representar la rejilla con coordenadas horizontales o azimutales. Este sistema de coordenadas celestes está referido al observador local, de tal forma que el plano de las coordenadas es el horizonte del observador y el polo norte de estas coordenadas es el cenit del observador, es decir, el punto más alto del cielo, tal y como se muestra en la siguiente imagen.

Como la tierra gira en torno a su eje, para un observador dado las estrellas del cielo se estarán moviendo (en realidad la que se mueve es La Tierra), todas menos una, la Estrella Polar, como se ve en la siguiente imágen.

De esta forma vemos que las coordenadas ecuatoriales son globales a toda La Tierra (la estrella polar siempre está en el Polo Norte Ecuatorial), mientras que las coordenadas horizontales son locales al observador (la posición de la Estrella Polar cambia según las coordenadas del observador).

Ahora bien, en la imagen del Nexus S el supuesto Polo Norte Horizontal se sitúa muy cerca de la Estrella Polar, para intentar ver en qué coordenadas es esto posible utilizamos el magnífico programa Stellarium para obtener una imagen similar a la del teléfono y obtener lo siguiente:

Cuyas coordenadas son 85º Norte y 180º Este:

Es decir, nos situamos prácticamente en el Polo Norte (que equivaldría a 90º Norte) y en la línea antimeridiana (la que continúa al meridiano de Greenwich más allá del Polo Norte). Si queremos ver la posición con más exactitud caería más o menos por donde está el punto rojo de la siguiente imagen.

Es decir, si admitimos que los inteligente creativos no la han cagado la única explicación resultante es que se han ido a rodar el anuncio con pijama y pantuflas al Polo Norte.

Que conste que una imagen parecida la veríamos desde la Antártida, pero para ello habría que apuntar el teléfono al suelo, así que me gusta más la explicación del Polo Norte… y en las dos el frío que hace es bastante similar.